Antonio Machado: «La mujer manchega» (de «Campos de Castilla»); análisis y propuesta didáctica

ANTONIO MACHADO – “La mujer manchega”
CXXIV
LA MUJER MANCHEGA
La Mancha y sus mujeres… Argamasilla, Infantes,   1
Esquivias, Valdepeñas. La novia de Cervantes,
y del manchego heroico, el ama y la sobrina
(el patio, la alacena, la cueva y la cocina,
la rueca y la costura, la cuna y la pitanza),            5
la esposa de Don Diego y la madre de Panza,
la hija del ventero, y tantas como están
bajo la tierra y tantas que son y que serán
encanto de manchegos y madres de españoles
por tierras de lagares, molinos y arreboles.          10
Es la mujer manchega garrida y bien plantada,
muy sobre sí doncella, perfecta de casada.
El sol de la caliente llanura vinariega
quemó su piel, mas guarda frescura en bodega
su corazón: Devota, sabe rezar con fe                  15
para que Dios nos libre de cuanto no se ve.
Su obra es la casa —menos celada que en Sevilla,
más gineceo y menos castillo que en Castilla—.
Y es del hogar manchego la musa ordenadora;
alinea los vasares, los lienzos alcanfora;              20
las cuentas de la plaza anota en su diario,
cuenta garbanzos, cuenta las cuentas del rosario.
¿Hay más? Por estos campos hubo un amor de fuego
dos ojos abrasaron un corazón manchego.
¿No tuvo en esta Mancha su cuna Dulcinea?          25
¿No es el Toboso patria de la mujer idea
del corazón, engendro e imán de corazones,
a quien varón no impregna y aún parirá varones?
Por esta Mancha —prados, viñedos y molinos—
que so el igual del cielo iguala sus caminos,        30
de cepas arrugadas en el tostado suelo
y mustios pastos como raído terciopelo;
por este seco llano de sol y lejanía,
en donde el ojo alcanza su pleno mediodía
(un diminuto bando de pájaros puntea                35
el índigo del cielo sobre la blanca aldea,
y allá se yergue un soto de verdes alamillos,
tras leguas y más leguas de campos amarillos),
por esta tierra, lejos del mar y la montaña,
el ancho reverbero del claro sol de España,         40
anduvo un pobre hidalgo ciego de amor un día
—amor nublóle el juicio; su corazón veía—.
Y tú, la cerca y lejos, por el inmenso llano
eterna compañera y estrella de Quijano,
lozana labradora fincada en tus terrones          45
—oh madre de manchegos y numen de visiones—,
viviste, buena Aldonza, tu vida verdadera,
cuando tu amante erguía su lanza justiciera,
y en tu casona blanca echando el rubio trigo.
Aquel amor de fuego era por ti y contigo.         50
Mujeres de la Mancha, con el sagrado mote
de Dulcinea, os salve la gloria de Quijote.

1. ANÁLISIS
1.1. Resumen
Antonio Machado es uno de los más excelsos poetas en lengua española. La profundidad y deslumbrante belleza de su poesía alcanza cotas muy altas. El poema es un elogio a la mujer manchega; es una persona llena de virtudes personales y domésticas, que el yo poético destaca y aprecia. Aprecia sus virtudes, su administración de la casa, su sentido común, sus cualidades como madre, su devoción religiosa auténtica y su integridad moral. Por los campos de La Mancha, llanos y algo áridos, nació y creció el amor más puro de cuantos podamos imaginar, cual es el de don Quijote por Dulcinea. A todas esas mujeres manchegas el yo poético les desea felicidad duradera, pues la merecen sobradamente. 
1.2. Tema
El poema aborda un tema: elogio de la mujer manchega, por sus virtudes, y deseo de dicha para todas ellas, por sus merecimientos, como se ejemplifica en Dulcinea. 
1.3. Apartados temáticos
El poema presenta tres apartados temáticos. De este modo, tenemos:
-Primer apartado (vv. 1-10): presentación elogiosa de la mujer manchega a través de ejemplos literarios e históricos, basados, sobre todo, en Cervantes y el Quijote.
-Segundo apartado (vv. 11-28): enumeración de las virtudes de la mujer manchega; es guapa, bien plantada, virtuosa, devota, muy buena madre, administradora del hogar y sensata.
-Tercer apartado (vv. 29-50): todas las virtudes de la mujer manchega se pueden cifrar en Dulcinea; sus merecimientos provocaron que don Quijote se enamorara de ella perdidamente.
-Cuarto apartado (vv. 51-52): deseo de felicidad para la mujer manchega por sus muchos merecimientos.
1.4. Aspectos métricos y de rima
Este poema está compuesto por cincuenta y dos versos tetradecasílabos o alejandrinos agrupados en una sola estrofa. La rima es consonante, coincidiendo de dos en dos versos, formando, entonces pareados. El poema consta, pues, de una sucesión de veintiséis pareados en alejandrinos.
1.5. Comentario estilístico
El yo poético se refiere a las mujeres manchegas metonímicamente, pues unas pocas equivale a todas. Nombra cuatro localidades muy vinculadas al mundo literario (Argamasilla —pueblo quijotesco—, Villanueva de los Infantes —lugar de reposo eterno de Quevedo—, Esquivias —localidad de origen de Catalina de Salazar, la esposa de Cervantes— y Valdepeñas —localidad ciudadrealeña célebre por sus vinos—). Son de raigambre literaria y cervantina, como podemos apreciar. 
Cita, a continuación, esas mujeres cervantinas y los lugares o acciones que moldean su vida. Son la casa rural manchega, la cocina y la fresquera. Teje, borda, cuida de los niños y prepara la comida; podemos ver que es una persona activa y trabajadora, además de multifacética. 
Enumera seguidamente otras mujeres literarias del Quijote (la esposa de don Diego de Miranda, la madre de Sancho Panza y la hija del ventero). Las presenta como ejemplo de mujer hacendosa y trabajadora. Al fin, se refiere a todas (“y tantas como están / bajo la tierra y tantas que son y que serán”, vv. 7-8) y las encumbra como hermosas y buenas madres; y ello, en una tierra con “lagares, molinos y arreboles” (v. 10); nótese en la enumeración que dos sustantivos se refieren a dos realidades concretas de la vida agrícola manchega, pero la otra alude a la belleza del cielo manchego al amanecer y al anochecer.
Realiza una prosopografía, con ciertas notas de etopeya, de “la mujer manchega” (v. 11): morena, de buena planta, virtuosa y buena esposa. En cuanto a los aspectos etopéyicos, destaca su religiosidad. La pinta como casera, ordenada, limpia y administrdadora. Repeticiones (“cuenta garbanzos, cuenta las cuentas del rosario”, v. 22), junto con derivaciones y paralelismos, sirven para trazar una idea completa de esta admirable mujer. 
Las repeticiones retóricas en forma paralelística de los versos 26-27 ensalzan las cualidades positivas de la fémina manchega. Comienza en el verso 29 una extensa enumeración de oraciones en suspensión (“Por esta Mancha…”, “Por este seco llano…”, “Por esta tierra…”, etc.). Describe con sentimiento la geografía manchega, fijándose en la llanura, el terreno reseco, en la inmensidad (“Por este seco llano de sol y lejanía”, v. 33). Los efectos sinestésicos potencian la expresividad, como se puede ver en el ejemplo anterior. Las metáforas, símiles y metonimias, muchas veces personificadas, también intensifican las connotaciones positivas, como en “prados, viñedos y molinos” (v. 29), “mustios pastos como raído terciopelo” (v. 22).
Introduce, por fin, el sujeto de las oraciones suspendidas; no es otro que “un pobre hidalgo ciego de amor un día” (v. 41); con este circunloquio se refiere, lógicamente, a don Quijote, el enamorado de Dulcinea. El yo poético se fija en la figura de Dulcinea; la describe elogiosamente; le llama “eterna compañera y estrella de Quijano” (v. 44). El elogio mayor se concentra en el verso 46: “oh madre de manchegos y numen de visiones”; sin embargo, no entra en contradicción con su condición humilde, sino que la fortalece: “lozana labradora fincada en tus terrones” (v. 45). Le recuerda a Dulcinea, a quien se dirige apostrofándola, que ella fue la causa de ese amor puro y elevado.
El cierre del poema consiste en un elogio y la expresión de un vehemente deseo, casi como una oración, por parte del yo poético, para que la gloria de don Quijote salve del olvido, o del menosprecio, interpretamos nosotros, a “las mujeres de La Mancha” (v. 51).
El poema es muy hermoso porque las descripciones, muy metonimizadas (la selección de rasgos físicos, espirituales, etc. representan a un conjunto) están interiorizadas y rezuman autenticidad.          
1.6. Contextualización
Antonio Machado Ruiz (Sevilla, 1875 – Colliure, Francia, 1939) es uno de los más profundos y sublimes poetas en lengua española. Se casó con Leonor Izquierdo en 1909, profundamente enamorados a pesar de los casi veinte años de diferencia entre los cónyuges. Sin embargo, el fallecimiento fulminante de Leonor, por tuberculosis, en 1912, truncó esa felicidad. Machado cayó en una duradera y honda etapa de dolor y melancolía. Su muerte en el exilio por la Guerra Civil puso fin a una vida realmente sobrecogedora, llena de tribulaciones y desgracias, que Machado supo encajar con paciencia y sabiduría.  
Su poesía, delicada, grave, armónica y dotada de una hermosura sobrecogedora, figura entre los frutos más granados de la poesía española. Citaremos, de entre sus obras, su primer libro de poesía, Soledades (1903), el bellísimo y profundo Campos de Castilla (1912); es, en nuestra opinión, uno de los libros más hermosos de creación poética en cualquier lengua, momento y lugar. Las siguientes composiciones poéticas se fueron sumando a las distintas ediciones de Poesías completas (1928, la primera edición). Machado también escribió teatro poético al alimón con su hermano Manuel (por ejemplo, la primera pieza compuesta: Desdichas de la fortuna, o Julianillo Valcárcel, 1926). En los últimos años de su vida, Machado se entregó a la prosa poética, filosófica y reflexiva, utilizando dos heterónimos, Abel Martín y Juan de Mairena. Los dos títulos más importantes son Juan de Mairena (1936) y el póstumo Los complementarios (1957). 
1.7. Interpretación y valoración
Este hermoso y sentido poema es un tributo a la mujer manchega. Machado elogia las virtudes que adornan a este tipo de personas, tanto físicas, como intelectuales y espirituales. Resalta su sentido práctico de la vida y su capacidad administradora del hogar. La alabanza se realiza desde una base literaria; en concreto, desde el Quijote
Los modelos de mujeres manchegas son muchos; solo una de las nombradas es real, Catalina de Salazar, la esposa de Cervantes. Las demás, proceden directamente de la literatura. Este ensanchamiento de la realidad, introduciendo en ella la ficción literaria, aporta gran atractivo al poema. 
Dulcinea del Toboso es la modelo o epítome de esta mujer. Pero Machado no idealiza, sino que mantiene los pies en el suelo. Resalta la humildad y la laboriosidad de esta mujer admirable que ha contribuido significativamente al sostenimiento de las familias manchegas y, por ende, de las españolas.
  1. PROPUESTA DIDÁCTICA
(Las siguientes actividades se pueden realizar de modo individual o en grupo; de manera oral o escrita; en clase o en casa; utilizando medios tradicionales o recursos TIC, según las circunstancias lo aconsejen).
2.1. Comprensión lectora 
1) Resume el poema (100 palabras, aproximadamente). 
2) Señala su tema principal y los secundarios. 
3) Delimita los apartados temáticos, atendiendo a las modulaciones de sentido. 
4) Analiza los aspectos métricos y de rima; deduce la estrofa empleada. 
5) ¿Qué tono tiene el poema: positivo, optimista, esperanzado, o todo lo contrario? 
6) Señala las imágenes más importantes que jalonan el poema, sobre todo referidas a los elementos de la naturaleza, y cómo impactan en el poeta. 
7) Localiza y explica una docena de recursos estilísticos y cómo crean significado. 
2.2. Interpretación y pensamiento analítico 
1) ¿Quién es el protagonista de este poema? 
2) El poeta, ¿qué valoración realiza de la mujer manchega? Destaca seis virtudes de esta fémina. 
3) El paisaje manchego, ¿se deja ver en el poema? ¿Qué sensación aporta? 
4) ¿Cómo se aprecia en el texto la influencia de la literatura?
6) ¿Por qué don Quijote tiene una especial relevancia en este poema? ¿Qué sentido aporta? 
2.3. Fomento de la creatividad
1) Elabora un poema o texto en prosa que exprese una alabanza a un grupo de personas por sus cualidades. Puedes imprimir un sentido intimista, como ha realizado Antonio Machado.
2) Imagina y transcribe una conversación o plática entre la clase y el poeta Antonio Machado a propósito de su poema y de su vida. 
3) Realiza una exposición sobre Antonio Machado, su poesía y su tiempo, para ser presentada ante la clase o la comunidad escolar, con ayuda de medios TIC o pósteres, fotografías, pequeña exposición bibliográfica, etc. 
4) Aporta o crea imágenes de un grupo de personas destacado por sus virtudes. Haz que intervenga el paisaje donde vive, siguiendo el ejemplo de Antonio Machado.

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