Antonio Machado: «Al borrarse la nieve, se alejaron» (de «Campos de Castilla»); análisis y propuesta didáctica

ANTONIO MACHADO – “Al borrarse la nieve, se alejaron”
CXXIV
Al borrarse la nieve, se alejaron               1
los montes de la sierra.
La vega ha verdecido
al sol de abril, la vega
tiene la verde llama,                                5                         
la vida, que no pesa;
y piensa el alma en una mariposa,
atlas del mundo, y sueña.
Con el ciruelo en flor y el campo verde,
con el glauco vapor de la ribera,             10
en torno de las ramas,
con las primeras zarzas que blanquean,
con este dulce soplo
que triunfa de la muerte y de la piedra,
esta amargura que me ahoga fluye         15
en esperanza de Ella…

1. ANÁLISIS
1.1. Resumen
Antonio Machado es uno de los más excelsos poetas en lengua española. La profundidad y deslumbrante belleza de su poesía alcanza cotas muy altas. El yo poético presenta un paisaje primaveral, bello y atractivo. Describe montañas, valles y una vegetación florecida. Su estado de ánimo es frágil y doliente, como una mariposa. Las flores irrumpen aportando belleza a los campos, el aire es tibio y la vida se abre paso. Pero dentro de él hay algo amargo que lo ahoga; es el recuerdo de “Ella”, la mujer amada, Leonor, su esposa, que ha muerto unos meses antes.
1.2. Tema
El poema aborda el tema del contraste doloroso entre la vida natural que irrumpe, bella y deslumbrante, con la llegada de la primavera, frente a su dolor soterrado por la muerte de la mujer amada.
1.3. Apartados temáticos
El poema presenta una fuerte unidad temática. Todo él trata un tema unitario: la belleza primaveral frente al dolor interno del yo poético. No es posible distinguir apartados temáticos que modulen el contenido.
1.4. Aspectos métricos y de rima
Este poema está compuesto por dieciséis versos endecasílabos y heptasílabos agrupados en una sola estrofa. La rima es asonante, coincidiendo en los versos pares; los impares quedan libres. De este modo, estamos ante una silva romanceada, estrofa bastante empleada por Machado. 
1.5. Comentario estilístico
     El poema comienza con la descripción de un marco natural muy amplio, pero bello y apacible. Los “montes de la sierra” (v. 2), ya sin nieve, parecen más lejos. La “vega” (repetida la palabra dos veces, para imprimir énfasis) ha adoptado un color verde por la irrupción vegetal propia de la primavera. Todo es alegre y dichoso, como declara la metáfora “la vida que no pesa” (v. 6). En medio de este marco natural aparece un nuevo actor “el alma” (v. 7); ¿de quién? No se especifica, pero parece que es la del yo poético. En este caso, “pensar en una mariposa”, que es como un resumen del mundo, “sueña” (v. 8), parece que alude a la ilusión del yo poético porque su felicidad también pueda ser completa. No sabemos por qué no lo es; luego descubriremos que es la ausencia de su amada la que lo aflige. Si el alma se refiere, en un sentido más general, a la de cualquier persona, la significación más recta y sencilla es que el sueño es así, algo optimista y alegre.
En el verso 9 se inicia una serie de anáforas y paralelismos en torno a elementos naturales (vegetales casi todos) que florecen y rebosan vida. Primero es “el ciruelo en flor”; le sigue el “glauco vapor de la ribera” (v. 10); después, “las primeras zarzas” (v. 12); y, finalmente el “dulce soplo” (v. 13) que es como un hálito de vida. Todo rebosa de vida y optimismo, pero se ve truncado bruscamente con la expresión “esta amargura que me ahoga” (v. 15), explicada en el siguiente y último verso, “en esperanza de Ella”. La hermosura del mundo natural, al llegar la primavera, resulta dolorosa para el yo poético porque la mujer amada no está; la muerte se la arrebató. Él intenta sobreponerse e incorporarse a la corriente de vida, pero no es dable por el momento, dado el dolor que fluye por su interior. Esta antítesis final es muy llamativa del fuerte contraste entre una realidad natural amable y otra, interior y personal, amarga y doliente.  
1.6. Contextualización
Antonio Machado Ruiz (Sevilla, 1875 – Colliure, Francia, 1939) es uno de los más profundos y sublimes poetas en lengua española. Se casó con Leonor Izquierdo en 1909, profundamente enamorados a pesar de los casi veinte años de diferencia entre los cónyuges. Sin embargo, el fallecimiento fulminante de Leonor, por tuberculosis, en 1912, truncó esa felicidad. Machado cayó en una duradera y honda etapa de dolor y melancolía. Su muerte en el exilio por la Guerra Civil puso fin a una vida realmente sobrecogedora, llena de tribulaciones y desgracias, que Machado supo encajar con paciencia y sabiduría.  
Su poesía, delicada, grave, armónica y dotada de una hermosura sobrecogedora, figura entre los frutos más granados de la poesía española. Citaremos, de entre sus obras, su primer libro de poesía, Soledades (1903), el bellísimo y profundo Campos de Castilla (1912); es, en nuestra opinión, uno de los libros más hermosos de creación poética en cualquier lengua, momento y lugar. Las siguientes composiciones poéticas se fueron sumando a las distintas ediciones de Poesías completas (1928, la primera edición). Machado también escribió teatro poético al alimón con su hermano Manuel (por ejemplo, la primera pieza compuesta: Desdichas de la fortuna, o Julianillo Valcárcel, 1926). En los últimos años de su vida, Machado se entregó a la prosa poética, filosófica y reflexiva, utilizando dos heterónimos, Abel Martín y Juan de Mairena. Los dos títulos más importantes son Juan de Mairena (1936) y el póstumo Los complementarios (1957). 
1.7. Interpretación y valoración
Este poema, como en otros de este poemario y de la misma época, muestran el dolor del alma que arrastra el yo poético, trasunto de Antonio Machado. Aún está reciente la muerte de Leonor, su esposa, y apenas la puede gestionar con éxito. El marco natural es descrito, como siempre en nuestro poeta, con precisión hermosa y sugerente. Comienza con una perspectiva muy amplia (montes, vega) y acaba con la mirada puesta en pequeños detalles del mundo vegetal. 
Todo es optimista y alegre, pero el recuerdo de su amada fallecida trunca esta contemplación hermosa y apacible. Lo que parecía una declaración de vida y exaltación de la felicidad, es una confesión de la pena por la ausencia de Ella, así, en mayúscula; se singulariza y se diviniza, un poco, para insistir en la importancia que posee para Machado.
Parece que el “ciruelo” y las “zarzas” en flor son el alegre remate para un paisaje primaveral hermoso, pero solo son el símbolo de un dolor íntimo del corazón que no cesa. El poema es muy bello y muestra, una vez más, la increíble capacidad descriptiva de Machado y el vivo contraste entre una naturaleza hermosa y un corazón devastado.
  1. PROPUESTA DIDÁCTICA
(Las siguientes actividades se pueden realizar de modo individual o en grupo; de manera oral o escrita; en clase o en casa; utilizando medios tradicionales o recursos TIC, según las circunstancias lo aconsejen).
2.1. Comprensión lectora 
1) Resume el poema (100 palabras, aproximadamente). 
2) Señala su tema principal y los secundarios. 
3) Delimita los apartados temáticos, atendiendo a las modulaciones de sentido. 
4) Analiza los aspectos métricos y de rima; deduce la estrofa empleada. 
5) ¿Qué tono tiene el poema: positivo, optimista, esperanzado, o todo lo contrario? 
6) Señala las imágenes más importantes que jalonan el poema, sobre todo referidas a los elementos de la naturaleza, y cómo impactan en el poeta. 
7) Localiza y explica una docena de recursos estilísticos y cómo crean significado. 
2.2. Interpretación y pensamiento analítico 
1) ¿Qué sentimiento  nuclea el sentido del poema? 
2) El poeta, ¿dónde se halla? ¿Es especial para él? 
3) ¿Por qué sabemos que describe la primavera? ¿Qué sensación aporta? 
4) ¿Cómo se aprecia en el texto la amargura de la soledad?
6) Aclara quién es “Ella”. ¿Qué sentido aporta? 
2.3. Fomento de la creatividad
1) Elabora un poema o texto en prosa que exprese la llegada de una estación, en contraste con un sentimiento de dolor.  Puedes imprimir un sentido intimista, como ha realizado Antonio Machado.
2) Imagina y transcribe una conversación o plática entre la clase y el poeta Antonio Machado a propósito de su poema y de su vida. 
3) Realiza una exposición sobre Antonio Machado, su poesía y su tiempo, para ser presentada ante la clase o la comunidad escolar, con ayuda de medios TIC o pósteres, fotografías, pequeña exposición bibliográfica, etc. 
4) Aporta o crea imágenes de paisajes lugares o edificios hermosos, pero contrastando con la ausencia de alguien querido. Haz que intervenga la memoria dolorida, siguiendo el ejemplo de Antonio Machado.

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