Antonio Machado: «¿Eres tú, Guadarrama, viejo amigo…?» (de «Campos de Castilla»)

ANTONIO MACHADO – “¿Eres tú, Guadarrama, viejo amigo”
CIV
¿Eres tú, Guadarrama, viejo amigo,       1
la sierra gris y blanca,
la sierra de mis tardes madrileñas
que yo veía en el azul pintada?
Por tus barrancos hondos                       5
y por tus cumbres agrias,
mil Guadarramas y mil soles vienen,
cabalgando conmigo, a tus entrañas.
                                  (Camino de Balsaín, 1911)
1. ANÁLISIS
1. Resumen
Antonio Machado es uno de los más excelsos poetas en lengua española. La profundidad y deslumbrante belleza de su poesía alcanza cotas muy altas. En este poema, el yo poético dialoga con la sierra del Guadarrama. La invoca para que se haga presente y le anuncia que dentro de su ser está traspasado de “mil Guadarramas y mil soles”, que circulan del yo poético a la sierra, y viceversa.
  1. Tema
El poema aborda dos temas principales:
-Declaración de amor entrañable del yo poético por la sierra de Guadarrama.
-Expresión de la intensa comunicación espiritual entre el yo poético y la sierra de Guadarrama.
  1. Apartados temáticos
El poema presenta dos apartados temáticos. De este modo, tenemos:
-Primer apartado (vv. 1-4): el yo poético convoca a la sierra de Guadarrama para que acuda a su recuerdo (de su infancia), a su visión y a su corazón. 
-Segundo apartado ( vv. 5-8): afirmación asertiva del amor que siente por la sierra. La lleva en su interior y, a medida que se acerca a ella físicamente, percibe una comunicación emocional con el Guadarrama.
  1. Aspectos métricos y de rima
Este poema está compuesto por ocho versos endecasílabos y heptasílabos agrupados en una sola estrofa. La rima es asonante, coincidiendo en los versos pares; los impares quedan libres. De este modo, estamos ante una silva romanceada, estrofa bastante empleada por Machado. 
  1. Comentario estilístico
La primera mitad del poema se resuelve en una interrogación retórica de bella factura. Personifica a la sierra inmediatamente, pues el yo poético la apostrofa (tratándola de “viejo amigo”). El yo poético se retrotrae a su infancia, pues la conoce desde entonces; es un signo de la importancia que ha tenido en su vida. La anáfora y el paralelismo de los versos 2-3 enfatiza en la naturaleza geográfica del Guadarrama: “la sierra”. Dos notas de color destacan de esos ontes: “gris y blanca”; se refiere, probablemente, al color de las rocas y a la nieve, en invierno. Todavía otro color, “azul”, metonimia del cielo, aparece en la primera parte. El conjunto connota inmensidad y belleza natural.
En la segunda parte, el yo poético se fija en dos accidentes geográficos de la sierra: “barrancos hondos” y cumbres agrias” (vv. 5 y 6). Los efectos del paralelismo sintáctico son incisivos y hermosos, pues recalcan la grandeza de esa orografía. Por otro lado, la sinestesia de “cumbres agrias” alude a las dificultades para recorrer esa geografía. La hipérbole de “mil Guadarramas y mil soles vienen” enfatizan la grandeza del lugar y la intensa comunicación emocional entre ese y el yo poético. El poema se cierra con una paradoja sutil y expresiva. Los accidentes geográficos “vienen, / cabalgando conmigo, a tus entrañas”. Se intenta expresar, creemos, la íntima unidad del caminante, el yo poético, con la sierra. El avanzar de de este significa un adentramiento en la intimidad de la sierra, en sus “entrañas”. Expresa un movimiento de pliegue de la sierra sobre sí misma, envolviendo al yo poético . Se expresa así, nos parece, la íntima comunicación entre el yo poético y el paisaje de la sierra de Guadarrama. Por otro lado, el yo poético expresa su dicha por estar en ese lugar y sentir una intensa comunicación emocional, casi espiritual, con la sierra de Guadarrama.
Nuestra explicación del poema se basa, en buena parte, en la nota del cierre del poema: “Camino de Balsaín”. Machado está caminando hacia Valsaín (Segovia), en plena sierra de Guadarrama. Existe, pues, un movimiento físico y otro espiritual que confluyen en el mismo punto: la sierra, ese “viejo amigo” que conmueve las entrañas del yo poético.
  1. Contextualización
Antonio Machado Ruiz (Sevilla, 1875 – Colliure, Francia, 1939) es uno de los más profundos y sublimes poetas en lengua española. Se casó con Leonor Izquierdo en 1909, profundamente enamorados a pesar de los casi veinte años de diferencia entre los cónyuges. Sin embargo, el fallecimiento fulminante de Leonor, por tuberculosis, en 1912, truncó esa felicidad. Machado cayó en una duradera y honda etapa de dolor y melancolía. Su muerte en el exilio por la Guerra Civil puso fin a una vida realmente sobrecogedora, llena de tribulaciones y desgracias, que Machado supo encajar con paciencia y sabiduría.  
Su poesía, delicada, grave, armónica y dotada de una hermosura sobrecogedora, figura entre los frutos más granados de la poesía española. Citaremos, de entre sus obras, su primer libro de poesía, Soledades (1903), el bellísimo y profundo Campos de Castilla (1912); es, en nuestra opinión, uno de los libros más hermosos de creación poética en cualquier lengua, momento y lugar. Las siguientes composiciones poéticas se fueron sumando a las distintas ediciones de Poesías completas (1928, la primera edición). Machado también escribió teatro poético al alimón con su hermano Manuel (por ejemplo, la primera pieza compuesta: Desdichas de la fortuna, o Julianillo Valcárcel, 1926). En los últimos años de su vida, Machado se entregó a la prosa poética, filosófica y reflexiva, utilizando dos heterónimos, Abel Martín y Juan de Mairena. Los dos títulos más importantes son Juan de Mairena (1936) y el póstumo Los complementarios (1957). 
  1. Interpretación y valoración
Este breve poema es muy emotivo porque refleja la comunión y comunicación espiritual entre el yo poético y la sierra de Guadarrama. Existe un encuentro emocional entre ambos; son viejos amigos, su amistad viene de muy atrás. Y ahora, una vez más, se van a encontrar para celebrar su íntima comunicación. El yo poético, desde luego, se halla feliz y emocionado por ese encuentro.
Se trata de un hermoso poema de sentido intimista, con un movimiento de fuera adentro. La comunicación y complicidad es intensa. Machado expresa con emoción contenida su emoción por estar en un lugar querido por él: la sierra de Guadarrama.
  1. PROPUESTA DIDÁCTICA
(Las siguientes actividades se pueden realizar de modo individual o en grupo; de manera oral o escrita; en clase o en casa; utilizando medios tradicionales o recursos TIC, según las circunstancias lo aconsejen).
2.1. Comprensión lectora 
1) Resume el poema (100 palabras, aproximadamente). 
2) Señala su tema principal y los secundarios. 
3) Delimita los apartados temáticos, atendiendo a las modulaciones de sentido. 
4) Analiza los aspectos métricos y de rima; deduce la estrofa empleada. 
5) ¿Qué tono tiene el poema: positivo, optimista, esperanzado, o todo lo contrario? 
6) Señala las imágenes más importantes que jalonan el poema, sobre todo referidas a los elementos de la naturaleza, y cómo impactan en el poeta. 
7) Localiza y explica una docena de recursos estilísticos y cómo crean significado. 
2.2. Interpretación y pensamiento analítico 
1) ¿Qué sentimiento  nuclea el sentido del poema? 
2) El poeta, ¿dónde ubica la acción? ¿Es especial para él? 
3) ¿Qué órgano sensorial domina el poema? ¿Qué sensación aportan? 
4) ¿Cómo se aprecia en el texto la infancia del poeta?
6) ¿Qué dos accidentes geográficos concretos se mencionan? ¿Qué sentido aportan? 
2.3. Fomento de la creatividad
1) Elabora un poema o texto en prosa que exprese la llegada a un lugar especial y querido.  Puedes imprimir un sentido intimista, como ha realizado Antonio Machado.
2) Imagina y transcribe una conversación o plática entre la clase y el poeta Antonio Machado a propósito de su poema y de su vida. 
3) Realiza una exposición sobre Antonio Machado, su poesía y su tiempo, para ser presentada ante la clase o la comunidad escolar, con ayuda de medios TIC o pósteres, fotografías, pequeña exposición bibliográfica, etc. 
4) Aporta o crea imágenes de lugares o edificios en el momento de la visita. Haz que intervenga la memoria, siguiendo el ejemplo de Antonio Machado.

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