Félix Lope de Vega: «La dama boba» (1613); análisis y propuesta didáctica

LOPE DE VEGA: «LA DAMA BOBA»; ANÁLISIS Y PROPUESTA DIDÁCTICA

 

I. ANÁLISIS
  1. Resumen
La dama boba es una pieza dramática de impecable factura y feliz composición tanto desde el punto de vista de la expresión como del contenido y el equilibrio entre ambos. Lope de Vega la compuso en 1613. Resumamos su contenido:
Acto 1
Liseo, caballero, llega a Ilescas, Toledo, acompañado de su criado Turín. No paran a comer, aunque el criado lleva tocino en fiambre, porque Liseo desea llegar cuanto antes a ver a su prometida Finea, con quien se desposará. Hará un regalo a su hermana Nise. Liseo recibirá cuarenta mil ducados de dote, cantidad muy alta. En la posada, Liseo habla con un estudiante madrileño que ha salido de la corte por una mala experiencia. Sin saber quién es Liseo, valora a Lise como inteligente y discreta; a Finea, como boba, indigna e imperfecta. Liseo se alarma. Sigue informando que tiene pretendientes, pero van por la dote. Ve insufrible un matrimonio con Finea.
Un tío de Finea le regala la descomunal y tentadora, dote para que se pudiera casar, y, a ser posible, con alguien de su condición elevada social. No lo merece, pero por el dinero, algún noble se animará. Lise, por el contrario, es lista y discreta, insiste el estudiante. A Liseo se le quitan las ganas de comer. Se va el estudiante. Ya no sabe con quién debería casarse de las dos hermanas.
Octavio, padre de Lise y Finea, habla con su criado Miseno sobre el casamiento de sus hijas. Admite que tiene pretendientes para Finea porque buscan el dinero de la dote. Lise, tan lista y sabia, no tiene ninguno. Personalmente, prefiere una buena esposa tonta, con tal de que sepa cuidar de sus hijos y mantener la honra debidamente. De las “bachilleras” no quiere ni oír hablar. Miseno le sigue la corriente. Nise recibe un libro del poeta griego Heliodoro; alaba su prosa poética ante Celia, su criada. Le explica que la historia emplea un estilo liso y se atiene a la verdad. La poesía, un estilo oscuro y maneja la invención.
Rufino, el maestro, trata de enseñarle las letras a Finea. La k, la v, la rr, etc. pero Finea no las reconoce. Confunde todo; piensa que “bestia” es el nombre de una letra. Confunde “vengo” y “vamos” en el deletreo y piensa que tiene significado semántico El maestro, desesperado, le da un golpe en la mano con una palmeta para despertar su inteligencia. Finea se propone vengarse, pero llega Lise y pone paz; le explica a su hermana que pequeños castigos físicos son buenos para despertar la memoria.
Llega Clara, una criada bien querida por Finea. Le cuenta que la gata llamada Romana ha parido seis gatitos en el aposento. Humorística e irónicamente, relata el asunto. Se reunieron todos los gatos de la contornada para felicitarla y traerle regalos. Finea está encantada con la historia de su criada, que por fin ha entendido. Nise y Celia, la criada, lo han escuchado todo; están asombradas de la bobería de Finea y de la bellaquería de Clara.
Llegan tres amigos, Duardo, Fenisio y Laurencio, caballeros, a hablar de literatura con Nise. Duardo lee un soneto muy oscuro, sobre tres mundos y tres fuegos; uno quema, el otro, vivifica; el tercero, ama. Nise no entiende nada y se lo dice a sus amigos. Alaba la claridad en la escritura y el hablar como una gran cualidad. Nise hace que tropieza y se cae para darle un papel a Laurencio; este le declara su amor indirectamente. Nise los despide. Duardo y Fenisio reconocen que Nise prefiere a Laurencio, aunque este no está seguro. Laurencio reconoce que es pobre y Nise es buen partido, pero no quiere admitirlo.
Laurencio le confiesa a Pedro, su criado, que Nise es inteligente y bella, acaso demasiado para él. Sin embargo, Finea, tonta, con los cuarenta mil ducados de dote, sería un buen partido para él, así que lo intentará. Finea es como la hora de las doce, descanso y comida; Nise es como la una, solitaria y trabajosa. Laurencio se confirma en su idea, y piensa utilizar a Clara, la criada, para acceder a Finea. Pedro hará que se enamora de la criada Clara.
Laurencio y Pedro hablan finamente del amor y sus efectos, a través de metáforas, a Finea y Clara, respectivamente. Las chicas no entienden nada, pues lo entienden todo literalmente. Finea no comprende que ha nacido del matrimonio de sus padres; Laurencio se desespera un poco y piensa que se volverá loco. Se van amo y criado.
Finea ve que lo de casarse es complicado. Le cuenta a su criada que ha venido a cortejarla dos veces un indiano, acaso de Sevilla o Toledo, no lo sabe. Le entrega un retrato, que ella piensa que es un naipe de la baraja. El retrato es de cintura arriba. Finea y Clara piensan que le faltan los pies y no puede caminar.
Liseo llega a la casa de las chicas y hablan Octavio, el padre, y las dos hijas, junto con las criadas. Finea se alegra de verlo entero, a Liseo, con piernas y todo. Luego le limpia la cara tras beber y le arranca media barba. Lo invita a dormir con ella en su cama. Su padre y su hermana están avergonzadas. A solas, Liseo renuncia a casarse con la “dama boba”, pues sería un suicidio. Si fuera Nise la elegida.
Acto 2
Nise ha estado enferma un mes. Duardo, Fenisio y Laurencio no saben qué pensar. Este último hace una loa del amor; es la fuerza que mueve el mundo; anima a las personas y a las sociedades. Nise recibe las ofrendas de amor de los tres amigos; se queda a solas con Laurencio; le echa en cara que ha sabido que Laurencio pretende a su hermana Finea y su criado Pedro a Clara. Le llama traidor y lo despide; no le deja explicarse. Nise no quiere romper un papel con unos versos de cierta dama. Liseo y Laurencio quedan para dar un paseo esa tarde, por Recoletos, a solas, para hablar de asuntos graves; en realidad, es un duelo a muerte.
Un maestro de danza trata de enseñar, en vano, a Fiena, a bailar. Le pide que traiga un tambor y cascabeles para la siguiente clase; es lo que le gusta a ella. Se llama a sí misma “mentecata” porque piensa que significa mujer noble y educada, pues así se o dice el maestro de danza. Clara, la criada, le da un papel de Laurencio a Fiena, medio quemado, donde le declara su amor. Le da el papel al padre, para que lo lea; son solo tres versos; parece que la ama. Le dice a su padre que Laurencio la abrazó; el padre le explica que eso es malo y no lo vuelva a hacer; le llama “mentecato”, pensando que es algo bueno; de nuevo el padre la desengaña. Turín y Octavio, el padre, van al Prado de Recoletos para que no se maten Liseo y Laurencio. Estos hablan y se confiesan que Liseo ama a Nise y Laurencio a Fiena, aunque sea necia, pues es rica. Acaban como amigos y con promesa de ayudarse. Llegan Octavio y Turín; quedan confudidos. Nise y Finea hablan a solas; aquella le dice que ama a Laurencio y le pide a esta que lo deje en paz, que no lo pretenda. Finea acepta. Todos afirman que Finea razona más, tiene más memoria y es más discreta. Finea le pide a Laurencio, literalmente, que lo quite de sus pensamientos, que no tenga ojos para él y que la “desabrace”. Este finge que lo hace y se alarma por la simpleza de Finea. Llega Nise y Finea le cuenta lo realizado. Se va al jardín con Laurencio.
Finea siente celos; su padre le enseña la palabra; se abate por la ignorancia de su hija, pero va aprendiendo poco a poco. Laurencio le dice a Finea que los celos se curan casándose con él. Finea lo dice así, en voz alta, delante de Pedro, Duardo y Feniso; en realidad, ella no sabe lo que ha dicho. Finea se lo dice a su padre y su hermana; esta no lo cree, piensa que son clases que le dan. Nise ama a Laurencio, pero este le da largas. Liseo le declara su amor y ella no rechaza.
Acto 3
Finea agradece al Amor haberla despertado de su ignorancia salvaje. Octavio le pide a Niseno que anime a Duardo a cortejar a Nise, a ver si se enamora, porque a Liseo no le hace caso. El padre le encuentra muchos libros; cita al propio Lope, Cervantes, Garcilaso, Herrera, etc. Teme que Nise acabe siendo una don Quijote por sus locuras. Liseo se le declara vivamente a Nise, pero esta lo rechaza porque ama a Laurencio. Salen unos músicos y cantan una canción popular con el estribillo en los pares “Viene de Panamá” y “Que yo me las varearé”. Liseo cambia de opinión y le dice a su criado Turín que ya que Finea es mucho más discreta e inteligente que antes, va a intentar casarse con ella, como al principio. Turín confiesa que ama a la criada Celia, pero desconfía de ser correspondido.
Finea le declara a Laurencio su amor, pues es como si hubiera espejos en todas las paredes y lo viera a él. Laurencio le comunica que Liseo vuelve a tratar de conquistarla; él se siente perdido. Ella lo tranquiliza diciéndole que se hará la tonta y la aborrecerá. Escondido Laurencio, hablan sin coherencia Liseo y Finea; esta habla de lunas, de qué es el alma, su comida, es decir, incoherencias. Liseo decide decirle a Octavio que su hija está loca y que desea casarse con Nise, aunque su dote sea de diez mil escudos. 
Finea y Laurencio hablan cuerdamente de su amor, con Pedro y Celia. Los escucha Nise y Clara en secreto. La descubren y va a hacerse la tonta; Laurencio se va. Nise le reprocha a su hermana que le ha quitado a su alma, Laurencio. Finea habla desatinadamente para que la tomen por loca. Nise le dice a su padre que con echar de casa a Laurencio todo se soluciona. El padre lo hace así, pero Laurencio dice que tiene el sí de Finea, dado hace un mes, para casarse con él. Octavio va a la justicia. Finea esconde en un desván a Laurencio y Pedro, con la ayuda de Clara. Octavio se arrepiente y no va a la justicia; le pide a su hija que se esconda de los hombres; esta va, con Clara, al desván, donde está Laurencio. Finea y Clara reflexionan, con humor e ironía fina, quién se esconde en el desván: los fatuos, tontos y soberbios. Octavio se confunde porque Finea solo quiere ir al desván al aparecer hombres, como Fineo y Miseno. Liseo y Nise se reconcilian y se apalabran, pero él tiene reticencias. Celia ha descubierto que Finea está en el desván con dos hombres; ha subido buena comida. Octavio manda revisar la casa, pues su honra está en peligro.
En el desván, Laurencio y Finea se justifican, con gracia. Octavio consiente el matrimonio. También el de Nise con Liseo. Celia se casa con Turín; Pedro, con Clara, con permiso de las amas, las hermanas. Se cierra con un chiste, pues Feniso y Duardo se dan la mano, y así acaba la “comedia boba”.
2. Personajes
Los personajes son consistentes y verosímiles, ricos y matizados. En concreto, los femeninos nos resultan sorprendentemente modernos. Son mujeres con ideas claras, frescas, determinadas, una punta de rebeldía y otra de protesta por el encorsetamiento social al que se veían sometidas; aceptan el terrible peso de la honra, pero no dejan de sufrir y lamentar su tiranía ritual y social, con la correspondiente obsesión por las relaciones amorosas fuera del manual del matrimonio. 
Nise es una mujer de letras, entregada a la literatura, tanto en su exégesis, como en su creación. Es una chica lista, culta y con las ideas muy claras; se sabe inteligente y no permite que ningún hombre la menosprecie. Sin embargo, la soberbia la puede, de ahí que trate con cierta displicencia a Laurencio, enamorado de ella, y rechace sin paliativos a Liseo, aunque finalmente lo acepta como mal menor, pues amaba a Laurencio, aunque este opta por desposarse con Finea. Lope castiga en ella la soberbia y la destemplenza.
Finea, la “dama boba”, es un personaje cautivador y simpático para el lector actual. Al principio, realmente es una persona ignorante y, literalmente, tonta. Sin embargo, a medida que avanza la comedia, va espabilando a marchas forzadas. Comienza a comprender las reglas del juego del amor cortesano, el galanteo y la boda; finalmente, manipula a su padre para forzar el matrimonio con Laurencio. Protagoniza escenas divertidas y tremendamente cómicas, como cuando habla de la gata que ha parido seis gatitos; o aprende a deletrear, en el primer acto; o no acierta con los pasos del baile, en el segundo; o alaba las ventajas de vivir en el desván, en el tercer acto. Son momentos de extraordinaria comicidad muy bien creada y extendida ante el espectador durante varios minutos. Su matrimonio final con Laurencio es un premio a su ingenuidad, su verdad moral y su perseverancia.
Laurencio es el principal personaje masculino. Está dibujado con mucha solidez porque Lope le permite monologar en varios momentos en los que expresa sus pensamientos y sentimientos más profundos. Reconoce su poca moralidad y su mucho oportunismo cuando decide dejar a Nise y casarse con su hermana la tonta; cuarenta mil ducados lo justifican todo, pues él era pobre. Su codicia y cinismo quedan al descubierto, no solo ante los demás personajes, sino ante los espectadores. Todos lo comprenden, al menos en parte, pues la pobreza es mala de llevar. 
Liseo es un caballero noble y adinerado –es indiano–. Su falta de criterio y cierto atolondramiento lo paga casándose con Nise, aun sabiendo que es una mujer algo soberbia justamente por su mucha inteligencia y poca humildad. Lo asume con un deje de resignación, pero peor sería quedar soltero.
Octavio, el padre, desarrolla su papel a las mil maravillas. Celoso de su honra, cuida de la vida intachable de sus hijas. Aguanta con paciencia tanto las ínfulas intelectuales de Nise como la escasa inteligencia de Finea. En confianza, admite que lo importante es casarlas bien y que, puestos a elegir, prefiere a la tonta que a la lista, pues esta se puede hacer insufrible.
Pedro, el criado de Laurencio, desarrolla un papel bastante importante. Hace gracias llenas de verdades hirientes e ironías sobre la sociedad. También busca un matrimonio acomodado, y lo logra con Clara. Es el pago a su fidelidad a Laurencio, que no siempre la merece. El resto de los personajes desarrollan papeles secundarios sin gran relevancia en la obra.
3. Temas de la comedia
Los temas más importantes que desarrolla Lope en esta hermosa comedia son:
– La inteligencia no es tan importante para ser una persona cuerda y moralmente recta, cuando se actúa de buena fe.
– La soberbia es un defecto insufrible y destructor, incluso para la misma persona, pues la condena al resentimiento y al aislamiento de los demás, pues pierden la paciencia y la esquivan.
– El amor es ambiguo y sinuoso. Por interés, puede nacer, como en Laurencio, aunque solo sea afecto; por simpleza, puede crecer pujante, como en Finea. Otros se han de conformar con un amor menos apasionado, pero socialmente armónico, como Nise y Liseo.
– La risa y el humor son parte de la vida. Surgen incluso en los momentos más inesperados, o graves. No es malo reírse aun dentro de la desdicha, pues alivia las penas y aligera el corazón.
4. Rasgos compositivos y estilísticos
Esta posee todas las características de las mejores salidas de la pluma de Lope, que resumimos:
-La acción es intensa y vivaz. El espectador no tiene tiempo para reordenar en su cabeza los acontecimientos porque estos fluyen de continuo en un hábil engarzamiento. El ritmo es, pues, rápido e intrigante.
-Los caracteres están diestramente dibujados, dentro del rol esperado según su condición social. Poseen perfil propio; la gran variedad entre ellos aseguran el entretenimiento y la intriga. Los dos femeninos, Finea y Nise, están dibujados con mano maestra. Resultan convincentes, mucho más profundos de lo que aparentan y significativos de la situación social de la época.
-La recreación de la vida urbana y cortesana es plausible, completa y veraz. Aparece desde discusiones literarias sobre el amor y las esferas del firmamento, hasta conversaciones cotidianas y triviales, por ejemplo, sobre los gatitos recién nacidos y la asamblea de gatos que felicitan a la madre.
-La presencia de elementos líricos (por ejemplo, canción de los músicos) introduce variedad, lirismo y verosimilitud ambiental.
-En contra de lo habitual en Lope de Vega, solo se desarrolla una acción dramática, aunque la vida de Fiena, por un lado, y la de Nise, por otro, casi corren en paralelo y nos permitirían ver dos acciones dramáticas. 
-Los elementos ideológicos son presentes y bien visibles: vivencia intensa de la religión católica, aceptación de la guerra constante contra los árabes como algo ineludible, defensa de la monarquía, en concreto exaltación de la figura del rey, como la forma natural de gobierno, etc. Son los elementos más visibles.
-La polimetría es usada por Lope de Vega con gran destreza y acierto. En cualquier edición se señalan en tabla todas las estrofas usadas y no es necesario insistir en ello, además de las recetas del propio Lope sobre su uso en el Arte nuevo de hacer comedias.
-En esta pieza, el elemento cómico posee una especial relevancia; existen dos figuras del donaire, Pedro y Turín. Los diálogos de Finea tratando de aprender a leer o a bailar son de gran fuerza cómica.
-La honra, como no podía ser menos, juega un papel fundamental, aunque sea una comedia. Se revela como el factor esencial de la vida pública y verdadera llave de la reputación de las personas. Y, más en concreto, el comportamiento sexual de las mujeres era la piedra angular del edificio de la honra para todos los que la rodeaban. 
Lope de Vega maneja la lengua como si fuera plastilina. La moldea para significar de un modo original, único y muy expresivo. Los personajes hablan con un español propio, rico y variado. Lejos de los retoricismos y conceptismos barrocos, el lenguaje es increíblemente transparente. Veamos un delicioso ejemplo tomado del acto III, donde Finea hace un elogio, lleno de equívocos, del desván, ese lugar tan humilde y tan importante en esta pieza:

 

FINEA: Hasta agora, bien nos va.
CLARA: No hayas miedo que se entienda.
FINEA: ¡Oh, cuánto a mi amada prenda          2935 
deben mis sentidos ya!
CLARA: ¡Con la humildad que se pone
 en el desván…!
FINEA: No te espantes; 
 que es propia casa de amantes,
 aunque Laurencio perdone.                          2940 
CLARA: ¡Y quién no vive en desván,
 de cuanto hoy han nacido…!
FINEA: Algún humilde que ha sido
 de los que en lo bajo están.
CLARA: ¡En el desván vive el hombre              2945 
que se tiene por más sabio
 que Platón!
FINEA: Hácele agravio;
 que fue divino su nombre.
CLARA: ¡En el desván, el que anima
 a grandezas su desprecio!                              2950 
¡En el desván más de un necio
 que por discreto se estima…!
FINEA: ¿Quieres que te diga yo
 cómo es falta natural
 de necios, no pensar mal                               2955 
de sí mismos?
CLARA: ¿Cómo no?
FINEA: La confïanza secreta
 tanto el sentido les roba,
 que, cuando era yo muy boba,
 me tuve por muy discreta;                              2960 
y como es tan semejante
 el saber con la humildad,
 ya que tengo habilidad,
 me tengo por ignorante.
CLARA: ¡En el desván vive bien                        2965 
un matador criminal,
 cuya muerte natural
 ninguno o pocos la ven!
 ¡En el desván, de mil modos,
 y sujeto a mil desgracias,                                2970 
aquél que, diciendo gracias,
 es desgraciado con todos!
 ¡En el desván, una dama
 que, creyendo a quien la inquieta,
 por una hora de discreta                                  2975 
pierde mil años de fama!
 ¡En el desván, un preciado
 de lindo, y es un caimán,
 pero tiénele el desván,
 como el espejo, engañado!                               2980 
¡En el desván, el que canta
 con voz de carro de bueyes, 
 y el que viene de Muleyes
 y a los godos se levanta!
 ¡En el desván, el que escribe                                2985 
versos legos y donados,
 y el que, por vanos cuidados,
 sujeto a peligros vive!
 Finalmente…
FINEA: Espera un poco;
 que viene mi padre aquí.


5. Contextualización
Lope de Vega Carpio (Madrid, 1562 — 1635​) es uno de los poetas y dramaturgos más importantes del Barroco, el segundo Siglo de Oro español, y de la Literatura española. La cantidad y calidad de sus obras lo convierten en uno de los autores señeros de la literatura universal.
El llamado “Fénix de los ingenios” y “Monstruo de Naturaleza” (según lo adjetivó laudatoriamente Miguel de Cervantes, nada sospechoso de actuar por amistad) revolucionó el teatro español. Creó una fórmula nueva, compendiada en su Arte nuevo de hacer comedias (por descontado, escrito en verso). Llenaba los teatros con sus comedias y tragedias con temas interesantes y atractivos, fueran relativos a la historia de España, a leyendas populares, a asuntos de actualidad, a la fórmula de “capa y espada”, etc. Introdujo el teatro en verso, estructuración en tres actos, ruptura de las tres unidades, varias líneas argumentales, amplio abanico de personajes, contrapunto cómico en los momentos dramáticos y aprovechamiento argumental y dramático de la tradición lírica española.
Su producción narrativa y poética no son menores en absoluto. Era un hombre dotado de un genio y un talento, simplemente, inauditos; él le llamaba tener “natural”, es decir, talento innato. Escribió novelas bajo el formato de los subgéneros de moda en su siglo (novela bizantina, épica, pastoril, etc.). Fue también uno de los grandes líricos de la lengua castellana, pues había asimilado toda la tradición clásica, renacentista y petrarquista con asombrosa profundidad y originalidad. 
El conjunto de las obras literarias compuestas por Lope de Vega raya lo increíble: se le atribuyen unos 3000 sonetos, tres novelas, cuatro novelas cortas, nueve epopeyas, tres poemas didácticos y varios centenares de comedias (1800, según Juan Pérez de Montalbán, su amigo y primer biógrafo). Amigo de Francisco de Quevedo y de Juan Ruiz de Alarcón, enemistado con Luis de Góngora y en larga y soterrada rivalidad con Cervantes, su vida fue tan extrema como su obra; baste decir que raptó amantes, fue cura una temporada y actuaba de secretario de algunos nobles (duque de Sessa), facilitándoles sus correrías amorosas. También fue desterrado de la corte y del reino por líos de faldas. Y todo lo contaba puntual y detalladamente en sus obras.
6. Construcción dramática
En lo demás, la comedia cumple sobradamente los criterios más estrictos de la fórmula lopesca: polimetría, presencia de la música popular y folclórica, discurrir de dos o más acciones, mezcla de elementos cómicos y trágicos, etc. El conjunto forma una de las obras teatrales más auténticas y significativas del teatro lopesco y, en consecuencia, español barroco, en su vertiente de comedia.
7. Interpretación y valoración
La dama boba es una de las piezas más hermosas del teatro español (y, seguramente, del universal). La construcción es perfecta: los personajes, los temas, el lenguaje y el ritmo son perfectos y están perfectamente armonizados entre sí.
Estamos ante una comedia; como tal, presenta un tono risueño, pero subliminalmente, nos induce a una reflexión muy seria sobre los usos sociales del tiempo barroco. El matrimonio, el sutil juego del galanteo, la vida diaria con sus pequeñas miserias, la obsesión por la honra, la codicia, las tribulaciones de los padres y, finalmente, el papel de la literatura entre los letrados son asuntos importantes sobre los que Lope de Vega reflexiona con agudeza y gracia.
El ritmo es vivo y muy rápido. Los quiebros argumentales abundan, dentro de una continuidad muy cuidada. La lectura de La dama boba no defrauda en absoluto. los temas que aborda poseen una total actualidad y vigencia, por lo que la invitación a la reflexión sobre los usos sociales, con su hipocresía y su doblez, envuelto en risa y tono amable, están esperando al lector. Igual que al espectador del corral de comedias del siglo XVII. Esta pieza es, sin duda, una obra maestra. 
 
II. PROPUESTA DIDÁCTICA
1. Comprensión lectora
a) Resumir la obra (400 palabras aproximadamente) fijándose en la evolución de la trama principal y los hechos que la intensifican.
b) Analizar los personajes desde la óptica de su aportación a la trama, cómo cambian a lo largo de la obra por causas ajenas a su voluntad.
c) Comprender el rol de los grupos sociales es importante: enumerar su presencia y su relevancia en la pieza.
d) Expresar los cuatro temas más relevantes de la comedia.
e) Indicar los rasgos más importantes de la comedia en relación a la fórmula dramática lopesca del Arte nuevo de hacer comedias.
2. Aspectos analíticos e interpretativos
a) Explicar la importancia de la honra en la pieza, cómo Octavio lo considera factor imprescindible de su vida, combinado con la religión y la posición social.
b)  Las dos hermanas, Finea y Nise, tienen rasgos naturales muy diferentes: preséntalos. ¿También son distintas en los aspectos morales? 
c) La situación económica influye poderosamente  en la posición de cada uno en la sociedad en la sociedad. Explicar el caso de Laurencio y sus cavilaciones, junto con las réplicas de su criado Pedro.
d) Nadie está condenado a un tipo de vida por sus aparentes aptitudes naturales iniciales. ¿Cómo se aprecia esta afirmación en la comedia?
e) Los estereotipos aplicados a los personajes aparecen claramente (tontos/listos, ricos/pobres, hombres/mujeres, cultos/incultos, etc.): explicar y valorar su relevancia en el drama.
3. Sugerencias de ABP y fomento de la creatividad 
a) La lectura dramatizada del texto, o su representación, será siempre una tarea de primera calidad y rendimiento pedagógico.
b) Imaginar una entrevista con Lope de Vega con la clase. ¿Qué le podemos preguntar?
c) Explicar con carteles o infografías conceptos claves de la obra y la cultura barroca: el amor, la honra, la estratificación social, la guerra, el papel de la mujer, etc.
d) Realizar una exposición sobre la vida y la obra de Lope de Vega.
e) Transformar en prosa u otro género literario parte o toda la comedia leída.
 
III. COMENTARIO DE TEXTO
Se propone un texto del acto I, como objeto de comentario:
 
Salen FINEA, dama con unas cartillas, y RUFINO, maestro 
FINEA: ¡Ni en todo el año 
saldré con esa lección! 
CELIA: Tu hermana con su maestro.           310 
NISE: ¿Conoce las letras ya? 
CELIA: En los principios está. 
RUFINO: (Paciencia, y no letras, muestro! )
   Qué es ésta?
FINEA:   Letra será. 
RUFINO: ¿Letra? 
FINEA: Pues, ¿es otra cosa?                          315 
RUFINO: (No, sino el Alba. 
¡Qué hermosa   Aparte 
bestia!) 
FINEA: Bien, bien. Sí, ya, ya; 
el alba debe de ser, 
cuando andaba entre las coles.
RUFINO: Ésta es “k”. Los españoles           320 
no la solemos poner 
en nuestra lengua jamás. 
Úsanla mucho alemanes 
y flamencos. 
FINEA: ¡Qué galanes 
van todos éstos detrás!                          325 
RUFINO: Éstas son letras también. 
FINEA: ¿Tantas hay? 
RUFINO: Veintitrés son. 
FINEA: Ahora vaya de lición; 
que yo la diré muy bien. 
RUFINO: ¿Qué es ésta? 
FINEA: Aquésta no sé.                              330 
RUFINO: ¿Y ésta? 
FINEA: No sé qué responda. 
RUFINO: ¿Y ésta? 
FINEA: ¿Cuál? )Ésta, redonda? 
¡Letra! 
RUFINO: ¡Bien! 
FINEA: ¿Luego, acerté? 
RUFINO: ¡Linda bestia! 
FINEA: ¡Así, así! 
Bestia, ¡por Dios!, se llamaba;            335 
pero no se me acordaba. 
RUFINO: Ésta es erre, y ésta es i. 
FINEA: Pues, ¿si tú lo traes errado…? 
NISE: (¡Con qué pesadumbre están!) Aparte 
RUFINO: Di aquí: b, a, n; ban.              340 
FINEA: ¿Dónde vas? 
RUFINO: ¡Gentil cuidado! 
FINEA: ¿Que se van, no me decías? 
RUFINO: Letras son. ¡Míralas bien! 
FINEA: Ya miro. 
RUFINO: B, e, n; ven. 
FINEA: ¿Adónde? 
RUFINO: ¡Adónde en mis días                     345 
no te vuelva más a ver! 
FINEA: ¿Ven, no dices? Pues ya voy.
 RUFINO: ¡Perdiendo el jüicio estoy! 
Es imposible aprender! 
¡Vive Dios, que te he de dar                      350 
una palmeta! 
(Saca una palmeta) 
FINEA: ¿Tú, a mí? 
RUFINO: ¡Muestra la mano! 
FINEA: Hela aquí. 
RUFINO: ¡Aprende a deletrear! 
FINEA: ¡Ay, perro! ¿Aquesto es palmeta? 
RUFINO: Pues, ¿qué pensabas? 
FINEA: ¡Aguarda!…                                        355
 NISE: ¡Ella le mata!
 CELIA: Ya tarda tu favor, Nise discreta. 
RUFINO: ¡Ay, que me mata! 
NISE: ¿Qué es esto? ¿A tu maestro…? 
FINEA: Hame dado 
causa. 
NISE: ¿Cómo? 
FINEA: Hame engañado.                        360
RUFINO: ¿Yo, engañado? 
NISE: ¡Dila presto! 
FINEA: Estaba aprendiendo aquí 
la letra bestia y la k… 
NISE: La primera sabes ya. 
INEA: Es verdad, ya la aprendí.            365 
Sacó un zoquete de palo 
y al cabo una media bola; 
pidióme la mano sola 
–¡mira que lindo regalo!–
y apenas me la tomó,                              370
cuando, ¡zas! la bola asienta, 
que pica como pimienta, 
y la mano me quebró. 
NISE: Cuando el discípulo ignora, 
tiene el maestro licencia                        375 
de castigar. 
FINEA: ¡Linda ciencia! 
RUFINO: Aunque me diese, señora, 
vuestro padre cuanto tiene,
no he de darle otra lección. 
(Vase RUFINO.)
CELIA: ¡Fuése! 
NISE: No tienes razón.                           380 
Sufrir y aprender conviene. 
FINEA: Pues, ¿las letras que allí están, 
yo no las aprendo bien? 
Vengo cuando dicen ven, 
y voy cuando dicen van.                       385 
¿Qué quiere, Nise, el maestro,
 quebrándome la cabeza 
con ban, bin, bon? 
CELIA: ¡Ella es pieza           (Aparte.)
de rey! 
NISE: Quiere el padre nuestro 
que aprendamos. 
FINEA: Yo ya sé                                         390 
el Padrenuestro. 
NISE: No digo sino el maestro; 
y el castigo por darte memoria fue. 
FINEA: Póngame un hilo en el dedo 
y no aquel palo en la palma.                 395 
CELIA: Mas que se te sale el alma, 
si lo sabe. 
FINEA: ¡Muerta quedo! 
¡Oh, Celia!
 No se lo digas, 
y verás qué te daré. 
Advertencia: téngase en cuenta que muchos versos no ocupan el número de sílabas requeridos en el verso; se debe tener en cuenta el anterior y el posterior. Es fácil acotarlos si tenemos en cuenta que están numerados, de cinco en cinco.
Sobre este texto, se puede trabajar los siguientes aspectos: un breve resumen, temas abordados, análisis de los personajes, ubicación en el conjunto de la obra, justificación de su importancia, análisis métrico, análisis retórico (localización de una docena de recursos estilísticos, explicando cómo crean expresividad o sentidos nuevos), interpretación y valoración personal.

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