Jacinto Benavente: «Los intereses creados»; análisis y propuesta didáctica

JACINTO BENAVENTE: “Los intereses creados”
1. ANÁLISIS
1) Resumen
Acto primero. Cuadro I
Escena 1
La acción se desenvuelve en el siglo XVIII, en una ciudad innominada. Leandro y Crispín llegan a ella por primera vez y lo ignoran todo. Son muy pobres, lo que es un grave inconveniente; no saben cómo encarar su futuro con cierta solvencia. Crispín, criado, le propone a Leandro, su señor, pasar por ricos y poderosos. Le recomienda que crea en su papel, pues es la única manera de prosperar. Llaman impetuosamente a la puerta de una hostería u hospedería (de más categoría que una posada) con apremio y aires de grandeza.
Escena 2
Leandro hace de gran señor, en misión secreta. Crispín, de criado. Leandro lo golpea con la espada por hablar de más, desvelando sus planes secretos de gran importancia. Al hostelero también le caen cuatro espadazos. El hostelero pregunta quién es y a dónde va, siguiendo las ordenanzas, pero Leandro y Crispín dan largas.
Escena 3
Un Capitán que viene derrotado de la guerra, dirigida por gente corrupta y venal, y un Arlequín que se las da de poeta llegan a la posada. Son pobres y aceptan resignadamente su destino.
Escena 4
Les preparan un buen banquete, con vino de calidad. Arlequín pasa a ser el mejor poeta del mundo. El Capitán el arduo y valiente soldado con que tomaron Peñas Rojas, en los Campos Negros. Tono de zumba de Crispín relatando la batalla. Le exige al hostelero entregarle sesenta escudos a Arlequín y el Capitán, que reconocen que están sin blanca. Leandro contrata a todo con tono grave “Cierto”.
Cuadro II
Escena 1
Sirena, ya mayor, vive con Colombina, que no llega a los veinte; está enamorada de Arlequín; viven en pobreza; el sastre y los demás oficios ya no le fía. Esta noche organiza una fiesta en su casa. Acude Polichinela y su mujer, junto con su hija, ya casadera. Sirena trata de mediar en el matrimonio de la joven con cualquier rico, para obtener beneficio. Van a organizar una farsa de fiesta con la ayuda de Arlequín.
Escena 2
Crispín aparece ante Colombina, cuando esta pensaba que era Arlequín. Crispín ya conoce la situación de la fiesta-farsa. Le pide que le ayude a que su señor, soberbio, rico, noble y poderoso, se enamore de Silvia, la hija de Polichinela. Crispín hace una comparación contrastiva entre la honra y lealtad de su señor, del que no da el nombre, y él mismo, que es bajo ruin.
Escena 3
Crispín le entrega un papel a Sirena, donde Leandro, el “gran señor”, le entrega 100.000 escudos ahora y otros tantos la muerte de Polichinela, si logra que su hija Silvia se case con él. Sirena se hace la enojada y ofendida, pero ya suena la música. Le pide que se mantenga la farsa: 
CRISPÍN.-Doña Sirena, ¡excusad la indignación! No hay nadie presente que pueda importaros. Guardad ese papel junto con otros, y no se hable más del asunto. Mi señor no os propone nada indecoroso, ni vos consentiríais en ello. . . Cuanto aquí sucede será obra de la casualidad y del amor. Fui yo, el criado, el único que tramó estas cosas indignas. Vos sois siempre la noble dama, mi amo el noble señor, que al encontraros esta noche en la fiesta, hablaréis de mil cosas galantes y delicadas, mientras vuestros convidados pasean y conversan a vuestro alrededor, con admiraciones a la hermosura de las damas,  al arte de sus galas, a la esplendidez del agasajo, a la dulzura de la música y a la gracia de los bailarines… ¿Y quién se atreverá a decir que no es esto todo? ¿No es así la vida, una fiesta en que la música sirve para disimular palabras y las palabras para disimular pensamientos? Que la música suene incesante, que la conversación se anime con alegres risas, que la cena esté bien servida, es todo lo que importa a los convidados. Y ved aquí a mi señor, que llega a saludaros con toda gentileza.
Escena 4
Se conciertan los seis: Leandro, Crispín; Capitán y Arlequín; Sirena y Colombina. Con reticencias de esta última, piensan seguir con la farsa, a ver qué pasa. Les interesa porque están arruinados.
Escena 5
Laura y Risela, dos damas de la ciudad, acuden a la fiesta. Se intercambian saludos hipócritas. Hablan del noble caballero que acudirá a la fiesta. Se dice por la ciudad que es embajador de Venecia, o Francia, o que busca esposa para el Gran Turco. Que es guapo… 
Escena 6
Polichinela, su mujer y Silvia entran en la fiesta. Él es avaro y materialista; la mujer, ostentosa; Silvia, chica normal, según el padre muy dada a novelera. Sirena le anuncia que le presentará a un noble de grandes cualidades.
Escena 7
Crispín se hace el encontradizo con Polichinela. Se presenta como antiguo compañero conmilitón de la guerra y de servicio a amos. Le insinúa que sabe que mató a su primer señor en Nápoles, primera mujer en Bolonia y primer mercader judío en Venecia. Conoce su pasado criminal. Polichinela cede y dice que le ayudará. Crispín le pide que su hija no escuche a su señor, que es muy apuesto y palabrero.
Escena 8
Polichinela separa a su hija del noble caballero, Leandro, y la reprende. La mujer del rico confiesa a las otras que, a veces, le ha pegado y luego lo arregla con un regalo.
Escena 9
Crispín le confiesa a Leandro que conoce a Polichinela de atrás y lo engaña con la lealtad, pues con trampas no puede. Leandro se ha enamorado de verdad de Silvia.
Escena 10
Leandro y Silvia se declaran su amor. Él tiene reparos por la farsa que representa. Ella canta una canción.
Acto segundo. Cuadro III
Escena 1
Crispín cuenta al Capitán y a Arlequín que unos hombres armados atacaron a su señor, Leandro, cuando platicaba con Silvia por el muro del jardín. Uno de los atacantes confesó que fue obra de Polichinela. Crispín hace saber su turbio pasado, para que se propague por la ciudad. El Capitán jura matarlo, pero el criado lo calma.
Escena 2
Silvia está escondida en casa de Sirena y no piensa salir de allí hasta que su padre le conceda el matrimonio con Leandro. Crispín hace correr la fama de la nobleza de su señor, de su coraje con las armas y de su enamoramiento tremendo con Silvia.
Escena 3
Los “amigos” se disponen a encender los ánimos en la ciudad contra Polichinela, que quiso asesinar a un caballero para que no saliera con su hija. Crispín los dirige a todos con astucia. Colombina también colabora.
Escena 4
Crispín reconoce que los matones los contrató él para fingir el asalto; le dice a Leandro que ame de verdad y ya está. Leandro quiere huir, pues le parece indigno engañar a Silvia con su pasado. Aquel le recuerda que es tarde, que deben actuar con astucia. Deben mucho dinero a todos los que los han acogido a crédito. Vienen huyendo de Bolonia y otras ciudades italianas por los pufos cometidos.
Escena 5
Sirena conoce la verdad y se la dice a Leandro y a Crispín. Exige su trato porque está necesitada. Ha traído a Silvia con ella. Polichinela descubrió la ciudad y han llegado de Bolonia unos alguaciles y un juez para prenderlo. Leandro se hace el herido porque lo visitará Silvia. No quiere pero los otros le obligan.
Escena 6
Leandro le confiesa a Silvia la verdad, pero ella no lo cree. Odia a su padre.
Escena 7
Llega la justicia a casa de Leandro. Esconden a Silvia en un camerín. Leandro huye por la ventana. Crispín los espera a todos, con aire grave.
Escena 8
Esta escena es larga. Pantalón, prestamista de Leandro, exige su dinero; y el hostelero; el capitán, reparar su honra; Arlequín, su prestigio de poeta. El doctor en leyes, que es el juez, exige cobrar sus estipendios. Pero Polichinela se opone al matrimonio ferozmente. Crispín los convence a todos: nada cobrarán, pues son pícaros y pobres, si los condenan. Es mejor el matrimonio. Dice que ya está consumado. Descorre un telón y aparecen Leandro, Silvia, Sirena, Colombina y la señora de Polichinela.
Escena 9
El secretario recibe una cadena de oro. Todos presionan exclamando al unísono que se caen Leandro y Silvia. El padre, Polichinela, al fin, cede, pero piensa desheredarla. Interviene su mujer y le obliga a rectificar. Crispín deja de servir a Leandro, amistosamente. Los intereses atan a las personas, advierte Crispín. Silvia, en una intervención final, lo admite. El mundo es como un teatro, los títeres se mueven por su egoísmo, pero hay algo sutil y hermoso que también es parte del hombre: el amor; lo contrario de los intereses.
2) Temas de la comedia
Los temas que plantea esta comedia son:
– El beneficio económico mueve a las personas a actuar inmoral y cínicamente.
– La hipocresía abunda en las relaciones humanas. Muchos disimulan lo que son y esconden sus verdaderas intenciones por provecho personal.
– El egoísmo es muy abundante; muchas personas, independientemente de su clase social, actúan movidos por el afán de lucro y la avaricia.
– Solo el amor verdadero salva a las personas de caer en vicios horrendos y en traiciones con severas consecuencias.
3) Apartados temáticos
Esta comedia presenta una estructura muy clásica:
-Una introducción donde se presentan los personajes y el conflicto. Es breve; ocupa el primer cuadro, con sus cuatro escenas. Ahí conocemos a Crispín, Leandro, el Capitán y Arlequín, con sus penosas circunstancias económicas y sus dificultades para sobrevivir.
-Un nudo o desarrollo que ocupa el resto del acto II, hasta la escena octava, incluida, del segundo acto. El enredo se complica, el embrollo se adensa y más personas se ven atrapadas en la dinámica de mentiras de Crispín.
-Un desenlace condensado en la novena y última escena del acto III, que es el final. La tensión dramática alcanza una solución razonable, bondadosa y feliz para todos.
4) Personajes
Los personajes corresponden a la “comedia del Arte” italiana. Son tipos fijos con un papel previsible (casi como los de la comedia nacional española fundada por Lope de Vega).
Crispín es el personaje principal, casi protagonista. Posee todas las características del pícaro; atrevido, astuto y buen conocedor de la naturaleza humana. Manipula a todos para poder alcanzar su éxito. En su intervención final observamos más nobleza en su fondo de la que cabía suponer. Busca la satisfacción de las necesidades materiales de Leandro, su amigo y señor, jugando con las circunstancias y forzando la situación al límite. Incluso cambia la opinión pública de la ciudad, volviéndola en contra de Polichinela, para favorecer sus intereses. Gran manipulador, no duda en extorsionar a Polichinela para obligarle a aceptar sus condiciones.
Leandro, supuesto señor de Crispín, es el segundo personaje en importancia. Muestra una nobleza de fondo, despertada por el amor verdadero que siente por Silvia. Habla poco, porque lo exige su papel de hombre noble y grave, poco propenso a intervenir si no es por necesidad. Al final, al descubrirle su farsa a Silvia, muestra nobleza de corazón, que se ve recompensado por el amor de ella.
Silvia, la joven dama guapa y rica, cumple su papel esperable. Sin embargo, perdona el engaño de Leandro y está dispuesta a apechugar con las consecuencias de sus actos amorosos.
Polichinela, el viejo padre, avaro, tramposo, y con un pasado muy turbio, con asesinatos incluidos, es astuto y firme en sus planes. No cede así por las buenas y, de hecho, hasta el último momento no cede. Egoísta y mandón, ejerce su autoridad sin miramientos y con abusos.
El abogado, o juez, es tan venal como cabía esperar. Los enreda a todos con sus silogismos y sus tecnicismos. Ante la perspectiva de perder sus abundantes honorarios, cede en todo su galimatías mental y se apunta al carro de los practicistas. Su opinión es determinante para que Polichinela ceda.
Sirena y Colombina son dos mujeres solteras que mantienen una farsa social a duras penas. Quieren pasar por ricas y de amplia vida social, pero están atenazadas por la pobreza. Pronto comprenden que lo mejor es aliarse con Crispín, para asegurar la ganancia.
El Capitán y Arlequín son más nobles que la media. Caen en el engaño porque los manipulan; quieren salir en un primer momento, y aún después. Se muestran más firmes y honrados que la media. Al fin, se ven recompensados, como todos los demás.
5) Lugar y tiempo de la acción dramática
La acción se desarrolla en una ciudad innominada. Podemos deducir, por el contexto, que es italiana; se cita Bolonia, Venecia, Nápoles, etc. Apenas se dan unos apuntes. Los espacios escénicos son tres: la hospedería, la casa de Colombina y Sirena y la casa alquilada por Leandro y Crispín, por este orden. 
El tiempo de la escritura y del estreno corresponde a 1907. La acción dramática, como se apunta al principio, es el siglo XVIII, sin mayores precisiones. La duración no está determinada, pero se puede deducir por el desarrollo que apenas son unas semanas; menos de un mes, seguramente, pues todo pasa rápido.
6) Comentario estilístico
Los personajes hablan con naturalidad y cierta sencillez expresiva. Rehúyen, por tanto, del lenguaje barroco o retoricista. Lógicamente, aparecen algunos arcaísmos y el empleo de los tiempos verbales como se supone que se hablaba en español clásico (por ejemplo, el empleo de “vos” por “tú”).
Benavente aplica a rajatabla el principio de llaneza expresiva. Las intervenciones no son muy largas, ni los circunloquios abundan. Todos se expresan directa y claramente, con más o menos énfasis, conforme a la situación escénica. Transcribimos un ejemplo de la escena 8.ª del segundo acto:
CRISPÍN.-Ya escribiréis cuando sea preciso. Dejadme ahora hablar aparte con estos honrados señores.
DOCTOR.-Si os conviene sacar testimonio de cuanto aquí les digáis…
CRISPÍN.-Por ningún modo. No se escriba una letra, o no hablaré palabra.
CAPITÁN.-Deje hablar al mozo.
CRISPÍN.- ¿Y qué he de deciros? ¿De qué os quejáis? ¿De haber perdido vuestro dinero? ¿Qué pretendéis? ¿Recobrarlo?
PANTALÓN.- ¡Eso, eso! ¡Mi dinero!
HOSTELEROS…-¡Nuestro dinero!
CRISPÍN.-Pues escuchadme… ¿De dónde habéis de cobrarlo si así quitáis crédito a mi señor y así hacéis imposible su boda con la hija del señor Polichinela? ¡Voto a. . ., que siempre pedí tratar con pícaros mejor que con necios! Ved lo que hicisteis y cómo se compondrá ahora con la Justicia de por medio. ¿Qué lograréis ahora si dan con nosotros en galeras o en sitio peor? ¿Será buena moneda para cobraros las túrdigas de nuestro pellejo? ¿Seréis más ricos, más nobles o más grandes cuando nosotros estemos perdidos? En cambio, si no nos hubierais estorbado a tan mal tiempo, hoy, hoy mismo tendríais vuestro dinero, con todos sus intereses…, que ellos solos bastarían a llevaros a la horca, si la Justicia no estuviera en esas manos y en esas plumas. . . Ahora haced lo que os plazca, que ya os dije lo que os convenía…
DOCTOR.-Quedaron suspensos…
CAPITÁN.-Yo aún no puedo creer que ellos sean tales bellacos.
POLICHINELA.-Este Crispín… capaz será de convencerlos.
PANTALÓN.-(Al Hostelero.) ¿Qué decís a esto? Bien mirado. . .
HOSTELERO.- ¿Qué decís vos?
PANTALÓN.-Dices que hoy mismo se hubiera casado tu amo con la hija del señor Polichinela. ¿Y si él no da su consentimiento?. . .
7) Contextualización
Jacinto Benavente (Madrid, 1866 – 1954) es uno de los más importantes dramaturgos modernos del teatro español. Dominó las tablas en el primer tercio del siglo XX con su teatro naturalista y convencional, dirigido a un público burgués. Sus obras iniciales eran más críticas, pero a medida que pasan los años, se hace más convencional; trata de satisfacer el gusto del espectador burgués, que llena los teatros y de quien él vive.
Se ha reconocido un alto dominio de la “carpintería teatral” y de la lengua castellana, lo que es indudable. Se le ha criticado su escamoteo de los momentos fuertes, su tendencia a la narración de las acciones decisivas (en vez de representarlas) y en quedarse en un planteamiento ramplón de infidelidades de marido burgués, finalmente perdonado.
Sus dos mejores obras son Los intereses creados, que ahora analizamos, y La malquerida (1913); La noche del sábado (1903) es otra original y sorprendente obra. Durante la guerra civil española, Benavente estuvo (acaso involuntariamente) del lado republicano. Su fuerte adhesión al franquismo, tras la guerra civil, le ha costado severas críticas y cierto menosprecio de la crítica, acaso no del todo merecido. Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1922, signo de la aceptación y repercusión de su teatro en ese momento.
8) Interpretación y valoración
Los intereses creados es una pieza dramática que aborda un asunto universal y de permanente vigencia: por nuestros intereses, principalmente económicos, dejamos a un lado los principios morales. Ello supone una renuncia a nuestros valores éticos y a una pauta de conducta ajustada a la decencia personal. Benavente sitúa esta acción en un ambiente italiano, en el siglo XVIII. 
El desarrollo argumental es muy sólido y está muy bien apuntalado: detalles, personajes y acciones resultan verosímiles y familiares para el lector/espectador. Todo es como bien conocido, es decir, la vigencia del asunto y el modo de acercarlo a nosotros es verosímil y consistente.
Los personajes benaventianos resultan verosímiles y consistentes. Los “vemos” moviéndose en la vida cotidiana, con sus preocupaciones e ilusiones. Una de las reflexiones que se desprenden de la pieza es que la perseverancia y la fe en los proyectos u objetivos vitales es una pieza clave para alcanzar el éxito. Benavente tiende a los finales satisfactorios en los que los conflictos se resuelven amablemente. 
Los diálogos son frescos y relevantes para conocer la personalidad de los personajes. Es uno de los aspectos más interesantes de esta pieza. Los diálogos son naturales y verosímiles, lo que aumenta el interés y la consistencia significativa.
2. PROPUESTA DIDÁCTICA
(Estas actividades se pueden desarrollar y realizar de modo oral o escrito, en el aula o en casa, de modo individual o en grupo. Algunas de ellas, sobre todo las creativas, requieren material o herramientas complementarias, como las TIC).
2.1. Comprensión lectora
1) Resume el contenido de la pieza dramática (aproximadamente, 150 palabras).
2) Señala su tema y sus apartados temáticos. Para ello, contesta a la cuestión ¿cómo se expresa el tema principal?
3) Caracteriza a los personajes, física y psicológicamente. Forma un retrato de cada.
4) Indica el lugar y el tiempo en que se desarrolla la acción dramática. Explícalos y establece su relevancia para el sentido de la obra.
5) Localiza una docena de recursos estilísticos y explica su eficacia significativa y estética.
2.2. Interpretación y pensamiento analítico
1) Explica el título de la obra. ¿Qué son los “intereses” y a qué se refiere con “creados”?
2) ¿Quién es el personaje que lleva el peso de la acción? ¿Qué interés tiene en que se llegue a un final satisfactorio? 
3) ¿Qué papel desempeñan las mujeres en el drama? ¿Se mueven en el mismo plano social, económico y cultural que los hombres? Razona tu respuesta.  
4) El deseo de acumular riqueza, ¿es algo humano e inevitable,o solo aparece en algunas personas?
2.3. Fomento de la creatividad
1) Documéntate sobre el dramaturgo Jacinto Benavente realiza una exposición en la clase con ayuda de medios TIC, creando un póster, etc.
2) Muchas personas desean acumular riqueza para llevar una vida mejor, como vemos en esta pieza. Reflexiona sobre esta cuestión y expón tus ideas al respecto. Puedes hacerlo en papel, por imagen –-dibujo, fotografía–, con música, o todos los medios combinados a la vez.
3) Escribe un relato de ficción o una pieza dramática basado en la reflexión sobre la importancia de los intereses individuales (acumulación de riqueza, o de poder, o de influencia…) en nuestra vida.
4) Se puede realizar una pequeña dramatización, o lectura dramatizada (con el apoyo del texto) de parte o de toda la obra. Se puede acompañar de imágenes alusivas y música, ante la clase o la comunidad educativa. Ahí se pondrá de manifiesto la gracia y significación de la obra de nuestro dramaturgo.
2.4. Comentario de texto específico
Se ofrece el final de la comedia, para realizar una exégesis textual. Se acompaña una plantilla de cuestiones para conducir su realización.
CRISPÍN.-Y ahora, Doctor, ese proceso, ¿habrá tierra bastante en la tierra para echarle encima?
DOCTOR.-Mi previsión se anticipa a todo. Bastará con puntuar debidamente algún concepto. . . Ved aquí: donde dice. . . “Y resultando que si no declaró. . . “, basta una coma, y dice: “Y resultando que si, no declaró. . . ” Y aquí: “Y resultando que no debe condenársele”, fuera la coma, y dice: ‘“Y resultando que no debe condenársele…”
CRISPÍN.- ¡Oh, admirable coma! ¡Maravillosa coma! ¡Genio de la Justicia! ¡Oráculo de la Ley! ¡Monstruo de la Jurisprudencia!
DOCTOR.-Ahora confío en la grandeza de tu señor.
CRISPÍN.-Descuidad. Nadie mejor que vos sabe cómo el dinero puede cambiar a un hombre.
SECRETARIO -Yo fui el que puso y quitó esas comas. . .
CRISPÍN.-En espera de algo mejor… Tomad esta cadena. Es de oro.
SECRETARIO.- ¿De ley?
CRISPÍN.-Vos lo sabréis, que entendéis de leyes.
POLICHINELA.-Sólo impondré una condición: que este pícaro deje para siempre de estar a tu servicio.
CRISPÍN.- No necesitáis pedirlo, señor Polichinela. ¿Pensáis que soy tan pobre de ambiciones como mi señor?
LEANDRO.- ¿Quieres dejarme Crispín? No será sin tristeza de mi parte.
CRISPÍN.-No la tengáis, que ya de nada puedo serviros y conmigo dejáis la piel del hombre viejo. . . ¿Qué os dije, señor? Que entre todos habían de salvarnos. . . Creedlo. Para salir adelante con todo, mejor que crear afectos es crear intereses…
LEANDRO.-Te engañas, que sin el amor de Sihia nunca me hubiera salvado.
CRISPÍN.- ¿Y es poco interés ese amor? Yo di siempre su parte al ideal y conté con él siempre. Y ahora acabó la farsa.
SILVIA.-(Al público.)Y en ella visteis, como en las farsas de la vida, que a estos muñecos, como a los humanos, muévenlos cordelillos groseros, que son los intereses, las pasioncillas, los engaños y todas las miserias de su condición: tiran unos de sus pies y los llevan a tristes andanzas; tiran otros de sus manos, que trabajan con pena, luchan con rabia, hurtan con astucia, 
matan con violencia. Pero entre todos ellos, desciende a veces del cielo al corazón un hilo sutil, como tejido con luz del sol y con luz de luna: el hilo del amor, que a los humanos, como a esos muñecos que semejan humanos, les hace parecer divinos, y trae a nuestra frente resplandores de aurora, y pone alas en nuestro corazón y nos dice que no todo es farsa en la farsa, que hay algo divino en nuestra vida que es verdad y es eterno, y no puede acabar cuando la farsa acaba. (Telón).
FIN DE LA COMEDIA
SUGERENCIAS PARA COMENTARIO DE TEXTO O EXÉGESIS TEXTUAL
A continuación se propone una plantilla de trabajo para cada uno de los poemas. El docente puede ampliarla, reducirla, conforme a sus circunstancias.
Comprensión lectora
1) Resume el texto recogiendo su contenido esencial (120 palabras aprox., equivalentes a 10 líneas).
2) Indica los temas tratados en breves enunciados sintéticos.
3) Señala los apartados temáticos o secciones de contenido.
4) Analiza los personajes conforme a sus intervenciones.
Interpretación y pensamiento analítico
5) Analiza cómo los recursos estilísticos crean significado (doce, aproximadamente).
6) Contextualiza al autor y su obra según su entorno social, histórico, cultural y personal del autor.
7) Interpreta y discierne la intención (¿para qué me quiere hablar de estos asuntos) y el sentido  (¿por qué y cómo me desea transmitir este tema?) del poema.
8) Valora personalmente tu apreciación lectora: pondera la actualidad y el atractivo del tema, de la disposición formal, de la originalidad creativa, etc.
Fomento de la creatividad
9) Transforma el diálogo imprimiendo un nuevo sentido al final de la obra.

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