José Ángel Valente: «El adiós»; análisis y propuesta didáctica

JOSÉ ÁNGEL VALENTE – El adiós
El adiós
Entró y se inclinó hasta besarla                     1
porque de ella recibía la fuerza.
(La mujer lo miraba sin respuesta.)
Había un espejo humedecido
que imitaba la vida vagamente.                    5
Se apretó la corbata,
el corazón,
sorbió un café desvanecido y turbio,
explicó sus proyectos
para hoy,                                                   10
sus sueños para ayer y sus deseos
para nunca jamás.
(Ella lo contemplaba silenciosa.)
Habló de nuevo. Recordó la lucha
de tantos días y el amor                             15
pasado. La vida es algo inesperado,
dijo. (Más frágiles que nunca las palabras.)
Al fin calló con el silencio de ella,
se acercó hasta sus labios
y lloró simplemente sobre aquellos             20
labios ya para siempre sin respuesta.
                                               A modo de esperanza (1955)

 

  1. ANÁLISIS
1) Resumen
Este poema oscila en su naturaleza entre lo narrativo y lo subjetivo. Cuenta una historia (por eso los verbos aparecen en tiempos del pasado), pero se detiene en los efectos subjetivos de las acciones en las personas. Un hombre (viste corbata) se acerca a una mujer yacente para despedirse; en principio, ignoramos el motivo. Le habla de sus deseos más íntimos, aunque no obtiene respuesta. Al fin, el hombre admite que la mujer está muerta; él llora amargamente su pérdida, que, por lo que atisbamos, le duele en lo más íntimo.
2) Temas del poema
El poema aborda dos temas:
-El dolor por la muerte de un ser querido; es tanto que, al principio, se niega esa realidad.
-El destino fatal que envuelve a las personas; puede cercenar cualquier proyecto de vida.
3) Apartados temáticos
El poema presenta los tres apartados clásicos del desarrollo de una narración. Cada apartado está separado por un verso, que es una estrofa, entre paréntesis, indicando su carácter de ruptura.
En la primera parte (vv. 1-2) presenta a los personajes y el escenario. Un hombre que se acerca a una mujer para besarla.
En la segunda parte (vv. 4-12) el hombre se ajusta la ropa, toma un café y le habla de sus esperanzas a la mujer; esta no responde, aún no sabemos por qué.
En la tercera parte (vv. 14-21) el hombre sigue contándole sus anhelos; ante la evidencia de que ella no escucha ni puede hacerlo, se calla. La besa y llora, admitiendo su derrota ante el destino.
4) Rima y medida de los versos
El poema está formado por veintiún versos de medida variable; oscila del trisílabo (v. 9) al tridecasílabo (v. 17); el verso predominante es el endecasílabo (por ejemplo, es el que aparece en los cinco versos). No existe una rima regular reconocible. En consecuencia, estamos ante un poema en verso libre, propio de la poesía moderna, predominante desde el siglo XX en adelante.
5) Comentario estilístico
El beso, metáfora del amor, es la acción que abre y cierra el poema. En el segundo verso se muestra el influjo positivo de ella sobre él, expresado a través de una metáfora: “de ella recibía la fuerza”. Se alude al hecho de que la mujer está muerta a través de metonimias: la mujer no habla (v. 3 y 13), o no ofrece respuestas (v. 21).
El hecho de que el hombre se niegue a admitir la muerte de ella se expresa elusivamente, pues realiza tres acciones anodinas sin aparente relación: apretarse la corbata, sorber un café y explicar sus proyectos. La adjetivación indica muy bien la carga metafórica negativa que conllevan estas acciones. El café está “desvanecido y turbio” (v. 8) y los proyectos son “para nunca jamás” (v. 12). Otro dato indica que las cosas no van bien; el hombre se aprieta “el corazón” (v. 7), metáfora de la contención del dolor. El “espejo humedecido” (v. 4) resulta una bella metáfora de los lloros de acaso otras personas presentes y afectadas por la muerte de la mujer.
En la tercera estrofa más extensa el hombre vuelve a hablar; ahora se emplean dos sustantivos metafóricos del camino de la vida: “lucha” (v. 14) y “amor” (v. 15), es decir, las penalidades y las alegrías, expresadas metonímicamente. Pero el silencio de ella es pertinaz, lo que provoca la admisión de él de que nunca volverá.
Lo escuchamos una sola vez hablar: “La vida es algo inesperado” (v. 16); expresa con contundencia la imprevisibilidad de la existencia y los zarpazos del destino. La expresión del dolor incontenible se expresa por una metáfora, el lloro (v. 20), por lo que ahora adquiere pleno sentido el espejo “humedecido” (v. 4); fue una anticipación de lo que vendría después. Los “labios” (v. 21) de ella aparecen como metonimia de la muerte irreversible de ella. Es aquí donde entendemos el título del poema: “El adiós”; se trata de la narración de una despedida definitiva y dolorosa provocada por la muerte.
6) Contextualización
José Ángel Valente Docasar (Ourense, 1929 – Ginebra, Suiza, 2000) es un excelente poeta adscrito a la Generación del 50 o Generación del Medio Siglo. Aunque también transitó por la poesía de tono social y denuncia política propia de esos poetas en sus fases iniciales, recorrió un camino poético propio a través de la poesía de influencia mística de diferentes religiones y tendencias. Persigue e indaga sobre la expresión de lo inefable, el sentido de lo nombrado, la verdadera esencia de las cosas, el origen y proceso del acto creador, etc. Este tipo de poesía se ha etiquetado como “poesía del silencio” (la expresión de lo inefable, o la escucha de lo que no tiene sonido) y “poesía del conocimiento”, pues el acto poético es herramienta para explorar, conocer y saber cómo conocemos, en conexión con la hermenéutica.
Estamos, pues, ante una poesía esencialista, indagatoria del ser, bastante conceptual y transcendental. Su lenguaje poético se caracteriza por la concentración expresiva y la claridad y precisión de significación. Sus poemarios de mayor relevancia son Punto cero (1972; recoge toda su producción anterior), Mandorla (1982), No amanece el cantor (1992), etc.
Valente dejó importantes libros de ensayos literarios, estéticos e interpretativos sobre autores y asuntos de su querencia. Son de especial significación Las palabras de la tribu (1971), La piedra y el centro (1982), etc. También tradujo poetas de otras lenguas y creó obras en las que se trabaja con la palabra y la imagen (fotografía, pintura, etc.) al alimón con pintores como A. Tàpies.
7) Interpretación y valoración
El poema cuenta una historia y valora los efectos perversos de la muerte de un ser querido. Lo que parece solo una anécdota intranscendente de eleva a la categoría de reflexión densa sobre los estragos emocionales por la desaparición de una persona amada.
Con un lenguaje cuidadosamente elusivo, cargado de significaciones tangenciales, el sujeto lírico narra una historia (y, en este sentido, se disfraza de narrador) y pondera los estragos emocionales de la muerte. Con una cuidadosa dosificación de la intriga, nos introduce de golpe en la tragedia mortal de una mujer y hombre que se amaban.
  1. PROPUESTA DIDÁCTICA
(Las siguientes actividades se pueden realizar de modo individual o en grupo; de manera oral o escrita; en clase o en casa; utilizando medios tradicionales o recursos TIC, según las circunstancias lo aconsejen).
2.1. Comprensión lectora
1) Resume el poema (100 palabras, aproximadamente).
2) Señala su tema principal y los secundarios.
3) Delimita los apartados temáticos, atendiendo a las modulaciones de sentido.
4) Analiza los aspectos métricos y de rima; deduce la estrofa empleada.
5) ¿Qué tono tiene el poema: festivo, narrativo, ligero o denso?
6) Señala las imágenes más importantes que jalonan el poema, sobre todo referidas a cómo la poesía se asentó en el yo poético.
7) Localiza y explica media docena de recursos estilísticos y cómo crean significado.
2.2. Interpretación y pensamiento analítico
1) ¿Quiénes protagonizan el poema?
2) ¿Qué sentido tiene el silencio de la mujer?
3) Explica el sentido de las estrofas de un verso entre paréntesis.
4) ¿Cuándo habla alguien en estilo directo?,¿Qué expresa con sus palabras?
5) Explica el sentido del movimiento que posee el poema. ¿Qué efecto produce?
2.3. Fomento de la creatividad
1) Elabora un poema o texto en prosa que exprese cómo un sentimiento, un hecho, real o ficticio, o un modo de actuar, real o ficticio, llega y sorprende a una persona. Puedes imprimir un sentido simbólico, como ha realizado José Ángel Valente.
2) Imagina y transcribe una conversación o plática entre la clase y el poeta José Ángel Valente a propósito de su poema y de su vida.
3) Realiza una exposición sobre José Ángel Valente, su poesía y su tiempo, para ser presentada ante la clase o la comunidad escolar, con ayuda de medios TIC o pósteres, fotografías, pequeña exposición bibliográfica, etc.
4) Aporta o crea imágenes de paisajes, situaciones, etc. que sirvan de metáfora de una manera de afrontar la existencia, como la muerte de un ser querido, siguiendo el ejemplo de José Ángel Valente.

 

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