Pedro Calderón de la Barca: «El alcalde de Zalamea»; análisis y propuesta didáctica

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PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA: EL ALCALDE DE ZALAMEA
  1. ANÁLISIS
Pedro Calderón de la Barca (Madrid, 1600 – 1681) es uno de los más excelsos dramaturgos en lengua española. Se le considera como el más importante discípulo de Lope de Vega, creador de la fórmula de la «comedia nacional». En algunos aspectos y en ciertas obras, sin embargo, Calderón supera a Lope, como en la profundidad psicológica de los personajes, la trabazón interna de naturaleza argumental y dramática, la densidad de pensamiento filosófico, existencial y teológico, etc.
El alcalde de Zalamea (h. 1636) recrea supuestamente hechos históricos acaecidos en 1580, en Zalamea de la Serena (Badajoz), momento en que Felipe II decide presentarse con sus tropas en Lisboa para reivindicar su derecho al trono del reinado luso. Antes de la obra de Calderón, ya habían circulado otras versiones en distintos géneros literarios.
La obra se abre con diálogos humorísticos y ligeros de Rebolledo, un soldado raso, y su acompañante femenina, La Chispa. Cuando el ejército llega a Zalamea vemos que don Mendo, hidalgo de muchas ínfulas y poca cabeza, se niega a acoger en su casa a soldados, pues su nobleza se lo impedía. Este hombre está enamorado de Isabel, la hija de Pedro Crespo, labrador rico y bien situado; este, cristiano viejo, aunque sin sangre noble, también se cree merecedor de la honra, es decir, una imagen u opinión positiva ante el resto de los habitantes del lugar. Álvaro de Ataide, el capitán de las tropas reales, es un hombre arrogante con un fuerte sentido clasista de su posición en la sociedad; hombre noble, se siente en la cúspide social. Así se lo hace saber a don Lope de Figueroa, su compañero de armas, y a otros subordinados.
Se encapricha de Isabel, la hija de Pedro Crespo. Sin reparar en las consecuencias, preparan una trampa para que la joven caiga en sus manos, para proceder a abusar sexualmente de ella. Cuando la noticia se hace pública, la paz y el orden social se alteran gravemente. Pedro Crespo le pide a don Álvaro que se case con su hija, pero este lo rechaza de plano porque no es de su categoría social. Juan, el hermano de Isabel, propone a su padre matar a su propia hermana con el objeto de recuperar la honra. Pedro Crespo es elegido alcalde del pueblo. Al borde la ley, juzga al violador de su hija y lo manda ajusticiar sin más. Cuando llega al pueblo el rey Felipe II, camino de Lisboa, revisa el caso de modo favorable para Pedro Crespo, que es nombrado alcalde perpetuo. De este modo, se restablece el equilibrio social y político y la honra de los afectados queda restaurada, aunque el destino de Isabel será el convento.
A continuación, precisamos brevemente las características estilísticas, compositivas y temáticas de esta maravillosa obra. En primer lugar, conviene recordar que estamos ante una obra en verso. La polimetría resulta muy acertada. En cualquier edición se dedica un apartado a sintetizar las estrofas empleadas, siguiendo la lección que Lope había escrito en Arte nuevo de hacer comedias (1609); romances, liras, décimas, sonetos, etc. se van alternando según el contenido tratado en cada momento. El dominio es supremo, creando un efecto estético bellísimo y admirable desde cualquier punto de vista.
Calderón no aborda un solo asunto en su obra. El principal es el derecho a la honra del labrador rico, el villano (en el mejor sentido, es decir, habitante de la villa, propietario medio que vive de su trabajo y es cristiano viejo, esto es, sin antecesores judíos o musulmanes, lo cual no era asunto menor en la España barroca, obsesionada por la pureza de sangre). La honra se puede definir, generalizando, como la opinión positiva y respetuosa que la sociedad tenía de un individuo; para alcanzarla hacía falta nobleza de sangre, recursos económicos y un comportamiento social de uno mismo y su familia intachable desde el punto de vista religioso y social. Si una mujer de la familia mantenía, o aparentaba mantener relaciones sexuales con un hombre fuera del matrimonio, el baldón de la deshonra caía sobre toda la familia.
Es así como entendemos la reacción extrema de Pedro Crespo y su familia cuando se hace público que el capitán Álvaro de Ataide ha abusado de Isabel y la rechaza como esposa. Para recuperar su honra, han de quitar la vida al deshonrador; no había otra solución. Este contexto explica el desarrollo y desenlace de la pieza calderoniana. Las tensiones individuales por la honra eran tremendas: Juan propone matar a su hermana Isabel; y no por gusto, sino por necesidad social. La propia Isabel baraja el suicidio como una salida juiciosa para reparar el daño. Se puede observar que el papel de la mujer, víctima de un sistema inicuo y obsesivo con la moral sexual, es de clara inferioridad y desamparo. Consecuencia lógica y bien visible es que el hombre es el elemento privilegiado de esa sociedad, en tanto que la mujer llevaba las de perder. El hecho de que el rey perdone y dé por bueno el ajusticiamiento de don Álvaro significa que la actitud de Pedro Crespo fue conforme a los usos sociales de la época, aunque no tanto jurídicos, pues el alcalde carecía de jurisdicción sobre militares, y además nobles.
El orden social se rompe porque un individuo atropellado, egoísta y autoritario desea satisfacer sus deseos –en este caso, sexuales–, sin reparar en las consecuencias. Para él, un villano no tenía derecho a la honra, de ahí que abuse de Isabel sin mayores miramientos. Pero Pedro Crespo no ve las cosas así; es cierto que no posee sangre noble, pero sí el resto de los requisitos para sentirse honrado. El rey así lo sanciona y se restablece el equilibrio social. Las tensiones individuales por la honra son severas y constantes. Se ejemplifica muy bien en don Mendo, un hidalgo pobreto cuyo trabajo es aparentar su condición social, más alta que la de los campesinos de Zalamea. Nuño, su criado, le hace ver la ridiculez de su comportamiento, pero el hidalgo atrabiliario no cede en su actitud.
De este modo, Calderón abre una reflexión sobre la sociedad estamental: ¿se puede hacer lo que se quiera solo por ser noble? ¿El villano carece de nobleza en cualquier caso? ¿Son legítimos y razonables los privilegios de la nobleza? Podríamos enumerar más cuestiones polémicas que Calderón suscita. Sugiere soluciones, aunque no impone ninguna: somos hijos de nuestras obras, más que de nuestra cuna y de nuestro bolsillo. La solución de Felipe II parece ir, al menos en parte, en esta dirección. Don Álvaro pierde su vida por no respetar las normas sociales y abusar de su posición. Ser noble no lo exime del cumplimiento de las leyes.
El dibujo de los personajes es muy acertado y expresivo: Isabel, aunque no interviene mucho, es una joven vital, ingenua y alegre. Tras la afrenta, baraja quitarse de en medio para no perjudicar a su familia. Su entereza y gallardía es admirable; Calderón crea personajes femeninos completos, valientes y resolutivos. Pedro Crespo, su padre, también es una figura densa y muy bien dibujada. No es un héroe para nada, ni aparenta lo que no es; tiene los pies en el suelo y, desde su posición de campesino con buen patrimonio y sangre limpia, se defiende con valentía y sabiduría. Su sentencia mandando ejecutar a don Álvaro está a medio camino entre la venganza para recuperar su honra y su deber de alcalde del pueblo. Don Álvaro es un personaje que se nos hace odioso, pero, visto con frialdad, sólo hace lo que se espera de él como noble y militar de alto rango. Calderón se ceba en la figura de don Mendo: ridículo y patético, se empeña en mostrar ante los demás lo que no es, aunque sí que exhibe lo que sí es: pobreto, feo, holgazán y clasista hasta el delirio.
El ritmo dramático es perfecto. En cada escena de cada uno de los tres actos la intriga se matiza, crece y se intensifica con gran acierto. Los personajes se explican con suficiencia, parece que dicen todo lo que desean expresar sin ningún tipo de trabas. Esto crea una sensación dramática de verosimilitud y densidad: cada uno actúa como ha decidido hacerlo, luego es lógico que las consecuencias se aprecien como justas.
Si tuviéramos que recoger la riqueza estilística de recursos y procedimientos retóricos que embellecen y aquilatan el mensaje ocuparíamos cientos de páginas. Calderón posee un total dominio de la lengua, en sus distintos niveles y registros. Metáforas, comparaciones, personificaciones, interrogaciones retóricas, etc. van jalonando un texto embellecido, admirablemente expresivo, sutilmente elaborado.
2. PROPUESTA DIDÁCTICA
(Estas actividades se pueden desarrollar y realizar de modo oral o escrito, en el aula o en casa, de modo individual o en grupo. Algunas de ellas, sobre todo las creativas, requieren material o herramientas complementarias, como las TIC).
2.1. Comprensión lectora
1) Caracteriza a Rebolledo y la Chispa
2) Don Mendo ya aparecía en el “Lazarillo”. ¿Qué tipo representa y qué critica Calderón?
3) ¿Por qué no va nadie a hospedarse a casa de don Mendo?
4) ¿El capitán, es comedido o arrogante ante Pedro Crespo? ¿Por qué?
5) ¿Quién ayuda a don Álvaro a cometer su ultraje?
6) ¿Cómo se encuentra Juan a su hermana? ¿Cómo reacciona?
7) Pedro Crespo, ¿qué reclama al capitán tras conocer la deshonra de su hija?
8) Explica con detalle cómo sus días acaba el capitán don Álvaro.
9) ¿Qué hace el capitán para asegurarse de que Crespo no interrumpirá sus fechorías?
10) ¿Qué decisión toma el rey sobre Pedro Crespo? Indica cómo debemos entender su papel de monarca.
2.2. Interpretación y pensamiento analítico
1) Explica con tus palabras qué es la honra. ¿Te hubiera gustado vivir en una sociedad de ese tipo, como la representada en la obra?
2) ¿Qué significa tener sangre limpia?
3) Don Álvaro se empeña en seguir sus impulsos. ¿Qué razones aduce para actuar así? ¿Te parecen razonables?
4) Explica cómo reacciona Juan, el hermano de Isabel, cuando se entera del atropello a su hermana. ¿Te parece lógico?
5) Don Mendo, ¿a qué clase social representa? ¿Es respetable para su entorno?
6) Isabel, ¿cómo reacciona ante su horrible situación tras el abuso?
7) ¿Qué decide Pedro Crespo, como alcalde, sobre el capitán? ¿Compartes su decisión?
8) Explica el concepto de honra y valora su validez.
2.3. Comentario de texto específico
(Sale ISABEL, como llorando.)
ISABEL: Nunca amanezca a mis ojos
la luz hermosa del día,
porque a su sombra no tenga
 vergüenza yo de mí misma.
¡Oh tú, de tantas estrellas
primavera fugitiva,
no des lugar a la aurora,
que tu azul campaña pisa,
para que con risa y llanto
borre tu apacible vista!
Y, ya que ha de ser, que sea
con llanto, mas no con risa.
Detente, oh mayor planeta,
más tiempo en la espuma fría
del mar; deja que una vez
dilate la noche fría
su trémulo imperio;
deja que de tu deidad se diga,
atenta a mis ruegos, que es
voluntaria y no precisa.
¿Para qué quieres salir
a ver en la historia mía
la más inorme maldad,
la más fiera tiranía,
que en venganza de los hombres
quiere el cielo que se escriba?
Mas ¡ay de mí! que parece
que es fiera tu tiranía;
pues, desde que te rogué
que te detuvieses, miran
mis ojos tu faz hermosa
descollarse por encima
de los montes. ¡Ay de mí!
Que acosada y perseguida
de tantas penas, de tantas
ansias, de tantas impías
fortunas, contra mi honor
se han conjurado tus iras.
¿Qué he de hacer? ¿Dónde he de ir?
Si a mi casa determinan
volver mis erradas plantas,
será dar nueva mancilla
a un anciano padre mío,
que otro bien, otra alegría
no tuvo, sino mirarse
en la clara luna limpia
de mi honor, que hoy, desdichado,
tan torpe mancha le eclipsa.
Si dejo, por su respeto
y mi temor afligida,
de volver a casa, dejo
abierto el paso a que diga
que fui cómplice en mi infamia,
y, ciega y inadvertida,
vengo a hacer de la inocencia
acreedora a la malicia.
¡Qué mal hice, qué mal hice
de escaparme fugitiva
de mi hermano! ¿No valiera
más que su cólera altiva
me diera la muerte cuando
llegó a ver la suerte mía?
Llamarle quiero, que vuelva
con saña más vengativa
y me dé muerte. Confusas
voces el eco repita,
diciendo…
(vv. 1788 – 1844)
a) Comprensión lectora
1) Resume el texto (100 palabras). Establece el tema.
2) ¿Por qué Isabel habla en estos términos tan dramáticos?
3) Establece la rima y la estrofa utilizadas.
4) Explica el valor y significado de los recursos estilísticos más importantes del texto.
5) ¿Por qué mienta tanto a su padre y su hermano, y no a su madre?
b) Interpretación
1) ¿Cuál es la posición de la mujer en esa sociedad barroca?
2) ¿Existía machismo e inequidad en la posición social de la mujer y la honra?
3) ¿Isabel, desea morir? ¿Por qué?
4) Explica cómo se aprecia aquí el concepto de la honra.
2.4. Fomento de la creatividad
1) Realizar una lectura dramática o poner en escena la obra o parte de ella, para la comunidad educativa, es el mayor ejercicio de creatividad.
2) Escribe un relato en prosa manteniendo el argumento de La vida es sueño. Lo puedes hacer con fidelidad al contexto socio-histórico, o adaptándolo a nuestros días.
3) Realiza una presentación, con cartel, sobre la vida y la obra de Calderón de la Barca. Se puede realizar con medios TIC.
4) Indaga sobre otras obras que traten este tema en la literatura española.

Acerca de Simón Valcárcel Martínez

Profesor de Lengua Castellana y Literatura. En este blog se puede encontrar: - Filología: artículos y monografías sobre temas y autores de la literatura española. - Didáctica de la Lengua y la Literatura: reflexiones, pautas y sugerencias para mejorar la enseñanza de la lengua y la literatura, dirigidas a maestros y profesores de la materia. - Creación literaria: novelas y cuentos originales del autor, dirigidos especialmente a niños y jóvenes, pero también a adultos. - Actividades de aprendizaje de lengua y literatura: análisis textuales realizados acompañados de propuestas didácticas para mejorar y perfeccionar la competencia comunicativa.
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