Leopoldo Alas, Clarín: «¡Adiós, Cordera!»; análisis y propuesta didáctica

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LEOPOLDO ALAS, CLARÍN: «ADIÓS, CORDERA»
1. ANÁLISIS
Leopoldo Alas, Clarín (Zamora, 1852 – Oviedo, 1901) es uno de los mejores cuentistas en lengua española. Aquí hemos seleccionado el título más conocido, «¡Adiós, Cordera!» (1892); de él se ha celebrado, con justicia, su impecable factura y bella significación.
En un ambiente rural asturiano, pero vecino a la línea de ferrocarril y telégrafo de Gijón a Oviedo, en el Somonte vive una peculiar y pobre familia: los niños, hermanos gemelos, Pinín y Rosa y su padre, viudo, Antón de Chinta. Su única posesión es la vaca Cordera, perfectamente aclimatada a la familia: siente y sufre con ellos las penurias económicas. La apertura del ferrocarril y del telégrafo les hace desconfiar y, a la vez, esperar con expectación lo que estos avances puedan traer. La vida familiar transcurre entre las estrecheces más rigurosas y las rutinas agrícolas y ganaderas estacionales.
La situación económica de la familia es muy frágil. El padre, Antón, se resiste a vender a su vaca incluso cuando le ofrecen más de lo que vale. Al fin, acosados por los acreedores, personificados en el propietario de la casa y el prado donde sobreviven, ha de desprenderse de ella. Los niños la ven pasar en el tren de animales, camino del matadero. Le gritan, desesperados, «¡Adiós, Cordera!»; la vaca parece responder con su mirada incisiva. Años después, Pinín ha de incorporarse a filas para la guerra de África. Rosa, desde el campo, despide a su hermano, como antes lo había hecho con la vaca, sólo que ahora el tren va lleno de jóvenes reclutas en vez de reses, pero también se dirigen a otro matadero, para nunca más ser vistos.
Veamos las características compositivas de este delicioso cuento:
El contenido social y la crítica política son elementos nucleares. Clarín denuncia la pobreza extrema de una familia que vive al límite, sobreviviendo como puede. Todos sus componentes poseen una alta dignidad y un noble sentido de la existencia. Por ejemplo, aman a la vaca, que es casi como la madre difunta, por eso se resisten a venderla hasta que no pueden más. La extracción de los jóvenes de esa generación de la última década del siglo XIX de sus casas para defender una causa que ni conocen ni entienden es otro elemento de crítica. Las mejores manos son sacrificadas para sostener una guerra insostenible; pero los gobernantes no ceden en sus planes.
El choque entre tradición y progreso puede ser lacerante. Para los pobres, poco importa que llegue el tren o el telégrafo si no aporta ningún tipo de ventaja. Es más, se revelará como un elemento negativo porque es más fácil arrebatar a la vaca o al joven de su tierra para dirigirse al matadero. Clarín analiza delicadamente la reacción de los niños ante los postes: Pinín lo trepa, Rosa desconfía y Cordera lo evita e ignora.
Se establece un vivo contraste entre el ambiente rural, por momentos idílico, bucólico, frente al progreso de la máquina del tren a vapor. Pronto el lector descubre, junto con los protagonistas, que lo que parecía positivo más bien resulta negativo y destructor. Rosa es testigo de cómo por el tren se esfuman sus mejores compañeros, que representan sus días de felicidad.
La carga reflexiva del cuento es muy alta. ¿Y después del viaje en tren de Cordera, primero, y de Pinín, después, qué? El narrador lo omite, pero bien podemos concluir el desenlace: muerte y dolor.  El presente es duro, hambriento y cegado, pero el futuro será peor todavía. Todo esto no se dice, se desliza, se alude como vagamente, pero está ahí como elemento nuclear de la narración.
El estilo de Clarín alcanza una feliz expresión en este relato: sencillez expresiva, selección de lenguaje, de elementos narrativos y ensamblaje final metafórico, por analogía, de los dos viajes en tren de la vaca y el joven soldado. El texto alcanza momentos de poeticidad y belleza, como se aprecia en este ejemplo:
Pero telégrafo, ferrocarril, todo eso era lo de menos: un accidente pasajero que se ahogaba en el mar de soledad que rodeaba el prao Somonte. Desde allí no se veía vivienda humana; allí no llegaban ruidos del mundo más que al pasar el tren. Mañanas sin fin, bajo los rayos del sol, a veces entre el zumbar de los insectos, la vaca y los niños esperaban la proximidad del mediodía para volver a casa. Y luego, tardes eternas, de dulce tristeza silenciosa, en el mismo prado, hasta venir la noche, con el lucero vespertino por testigo mudo en la altura. Rodaban las nubes allá arriba, caían las sombras de los árboles y de las peñas en la loma y en la cañada, se acostaban los pájaros, empezaban a brillar algunas estrellas en lo más oscuro del cielo azul, y Pinín y Rosa, los niños gemelos, los hijos de Antón de Chinta, teñida el alma de la dulce serenidad soñadora de la solemne y seria naturaleza, callaban horas y horas, después de sus juegos, nunca muy estrepitosos, sentados cerca de la Cordera, que acompañaba el augusto silencio de tarde en tarde con un blanco son de perezosa esquila.
Adjetivación expresiva, sinestesias felices («blanco son de perezosa esquila»), imágenes naturales vivas («tardes eternas, de dulce tristeza silenciosa»), enumeraciones de elementos naturales que crean un conjunto vivo, cercano, como que se pudiera tocar… Todos estos recursos literarios los vemos en actuando armoniosamente en este delicado y bello texto.
2. PROPUESTA DIDÁCTICA
(Estas actividades se pueden desarrollar y realizar de modo oral o escrito, en el aula o en casa, de modo individual o en grupo. Algunas de ellas, sobre todo las creativas, requieren material o herramientas complementarias, como las TIC).
2.1. Comprensión lectora
1) Resume el texto (100 palabras).
2) Analiza física y psicológicamente a los personajes.
3) Delimita el espacio y el tiempo en el que transcurre la acción.
4) Indica cómo actúa el narrador (persona, punto de vista, involucrado o no en la acción, etc.).
5) Localiza recursos estilísticos e indica su significación en la construcción del cuento.
2.2. Interpretación y pensamiento analítico
1) ¿Cómo se aprecia el contraste entre vida natural y apartada y progreso? ¿Qué elementos los encarnan?
2) Interpreta a tu modo el final del cuento. ¿Qué mensaje nos ha querido transmitir el autor?
3) ¿Quién destruye la vida de la familia: el progreso, la política, la pobreza?
4) Los niños, ¿podemos deducir que han tenido acceso a una educación escolar?
5) El tren adquiere una connotación muy negativa. Razona por qué es así.
6) ¿Podemos decir que la familia lleva una vida feliz?
2.3. Fomento de la creatividad
1) Compara tu infancia con la de los hermanos gemelos. Establece un balance. ¿Hay algo de sus vidas que lo quisieras para ti?
2) Transforma el texto en una pequeña pieza de teatro, manteniendo la esencia del cuento.
3) Localiza paisajes de tu entorno donde se pueda ver el contraste entre vida natural y apartada frente al progreso y desarrollo. Puedes fotografiarlo, describirlo y analizarlo, o realizar un cartel o una presentación TIC para tus compañeros.

Acerca de Simón Valcárcel Martínez

Profesor de Lengua Castellana y Literatura. En este blog se puede encontrar: - Filología: artículos y monografías sobre temas y autores de la literatura española. - Didáctica de la Lengua y la Literatura: reflexiones, pautas y sugerencias para mejorar la enseñanza de la lengua y la literatura, dirigidas a maestros y profesores de la materia. - Creación literaria: novelas y cuentos originales del autor, dirigidos especialmente a niños y jóvenes, pero también a adultos. - Actividades de aprendizaje de lengua y literatura: análisis textuales realizados acompañados de propuestas didácticas para mejorar y perfeccionar la competencia comunicativa.
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