Lope de Vega: «El castigo sin venganza» (tragedia); análisis y propuesta didáctica

  1. ANÁLISIS DE LA OBRA
El castigo sin venganza (1631) es uno de los dramas más perfectos de Lope de Vega. Para su composición, Lope tomó la esencia del argumento de fuentes literarias italianas que llegaron a España traducidas del francés; es un buen ejemplo de cómo los temas circulan por toda Europa más allá de las fronteras lingüísticas. Recrea hechos que realmente ocurrieron en Ferrara, Italia, a mediados del siglo XV.
El núcleo del drama recae en la relación amorosa del joven conde Federico con Casandra, la joven y atractiva esposa de su padre, el Duque de Ferrara, un hombre ya metido en años y de vida sentimental disipada, típico coleccionista de mujeres con las que desahoga sus bajos instintos, con la ayuda de criados como Batín; este desempeña el papel de gracioso en esta tragedia: hace bromas, sugiere picardías y canta verdades más o menos veladamente.
Accidentalmente, Federico salva a Casandra, aún ignorante de quién es, en un trance peligroso al cruzar un río. Cuando ambos descubren que el Duque es padre de él y esposo de ella apenas pueden disimular su asombro y su incomodidad, pues se gustan, y mucho; es decir, hijastro y madrastra, se ven atraídos sentimentalmente . El Duque abandona precipitadamente y de mala gana la ciudad para acudir a sus deberes militares. En su ausencia, Federico y Casandra, entre malentendidos, juegos y pequeñas pruebas de amor, afianzan su relación y establecen un lazo emocional de algo más que meros familiares. Aurora, sobrina del Duque, es quien recibe las consecuencias negativas, pues está enamorada de Federico y éste, entre mentiras y ocultamientos, la  engaña haciéndole creer que la quiere.
A la vuelta de la guerra, el Duque comienza a forjar algunas sospechas sobre la relación entre Casandra y su hijo, aunque las reprime. Él mismo adopta un estilo de vida más tranquilo y acorde con su condición, al tiempo que favorece el noviazgo de su hijo con su sobrina Aurora, reforzando el patrimonio familiar. Pero la pasión de hijastro y madrastra va a más, hasta desbordarlos a ellos mismos. El Duque ya sólo se preocupa de castigar su deshonra pero ocultamente, sin que transcienda al público, pues entonces su descrédito sería irreparable; esto es, perdería la honra o reputación pública. Por eso razona, en impecable romance, sobre el mejor modo de vengarse:

 

Éste ha de ser un castigo
vuestro nomás, porque valga
para que perdone el cielo
el rigor por la templanza.
Seré padre y no marido,
dando la justicia santa
a un pecado sin vergüenza
un castigo sin venganza.
Esto disponen las leyes
del honor, y que no haya
publicidad en mi afrenta
con que se doble mi infamia.
Quien en público castiga
dos veces su honor infama,
pues, después que le ha perdido,
por el mundo le dilata.
La infame Casandra dejo
de pies y manos atada,
con un tafetán cubierta,
y, por no escuchar sus ansias,
con una liga en la boca,
porque, al decirle la causa,
para cuanto quise hacer
me dio lugar, desmayada.
Esto aun pudiera, ofendida,
sufrir la piedad humana,
pero dar la muerte a un hijo,
¿qué corazón no desmaya?
Sólo de pensarlo, ¡ay, triste!,
tiembla el cuerpo, espira el alma,
lloran los ojos, la sangre
muere en las venas heladas,
el pecho se desalienta,
el entendimiento falta,
la memoria está corrida
y la voluntad turbada.
Como arroyo que detiene
el hielo de noche larga,
del corazón a la boca
prende el dolor las palabras.
¿Qué quieres, amor? ¿No ves
que Dios a los hijos manda
honrar los padres, y el Conde
su mandamiento quebranta?
Déjame, amor, que castigue
a quien las leyes sagradas
contra su padre desprecia,
pues tengo por cosa clara
que si hoy me quita la honra,
la vida podrá mañana.
Cincuenta mató Artajerjes
con menos causa, y la espada
de Dario, Torcato y Bruto
ejecutó sin venganza
las leyes de la justicia.
Perdona, Amor, no deshagas
el derecho del castigo
cuando el Honor, en la sala
de la Razón presidiendo,
quiere sentenciar la causa.
El fiscal Verdad le ha puesto
la acusación y está clara
la culpa, que Ojos y Oídos
juraron en la probanza.
Amor y Sangre, abogados,
le defienden, mas no basta,
que la Infamia y la Vergüenza
son de la parte contraria.
La Ley de Dios, cuando menos,
es quien la culpa relata;
su Conciencia quien la escribe,
¿pues para qué me acobardas?
Él viene, ¡ay, cielos, favor!
En una trampa artera, de nuevo entre mentiras y ocultamientos, logra que los enamorados se hagan mucho daño. Federico asesina a Casandra creyendo que es un noble de Ferrara que se ha rebelado contra su padre. El Marqués de Mantua, prometido de Aurora, liquida a Federico creyendo que es un enemigo de su futuro suegro: se consuma el castigo sin aparente venganza. El final es de una belleza estremecedora (respetamos la numeración de los versos para que se aprecie el conjunto):
FEDERICO
¡Oh, padre!, ¿por qué me matan?
DUQUE
En el tribunal de Dios,
traidor, te dirán la causa.
Tú, Aurora, con este ejemplo,    3000
parte con Carlos a Mantua,
que él te merece y yo gusto.
AURORA
Estoy, Señor, tan turbada
que no sé lo que responda.
BATÍN
Di que sí, que no es sin causa     3005
todo lo que ves, Aurora.
AURORA
Señor, desde aquí a mañana
te daré respuesta.
(Salga el MARQUÉS.)
MARQUÉS
Ya
queda muerto el Conde.
DUQUE
En tanta
desdicha aún quieren los ojos     3010
verle muerto con Casandra.
(Descúbralos.)
MARQUÉS
Vuelve a mirar el castigo
de su culpa.
DUQUE
Tente, aguarda
Marqués, porque para verle
llanto sobra y valor falta;          3015
pagó la maldad que hizo
por heredarme.
BATÍN
Aquí acaba,
senado, aquella tragedia
del castigo sin venganza,
que, siendo en Italia asombro,   3020
hoy es ejemplo en España.
Muchas preguntas asaltan al espectador-lector: ¿cuánto hay de hipocresía y cuánto de respeto al honor en el comportamiento del Duque? ¿Se permiten todas las trampas para preservar su imagen pública? El amor sincero, ¿siempre ha de perder y los amantes acabar de víctimas? Para el lector avisado quedan las respuestas. Asimismo,  la obra contiene unas interesantes reflexiones de Lope sobre el valor de la comedia, artefacto artístico que divierte, entretiene y alecciona. Hoy, a ojos del espectador más escéptico y desengañado, el drama de honor oscila entre el entretenimiento y la reflexión, la fascinación suspendida y la revisión de valores sociales barrocos.
El conjunto del drama presenta caracteres redondos y cambiantes, lo que es mérito de nuestro dramaturgo: ninguno piensa ni siente al final de la obra como al principio. Esta pieza evidencia muy bien la elevada importancia que la honra poseía en la sociedad de la época: la opinión que los demás se forjaban del individuo era fuente de satisfacción y preocupación a partes iguales. Por la honra se cometen los más abyectos crímenes, como apreciamos en esta tragedia; es tan necesaria como el oxígeno para el cuerpo. La perfecta polimetría, como se puede comprobar en los ejemplos arriba aducidos, ayuda a la construcción poética, de modo que el espectador se ve llevado en volandas por la ficción dramática sin respiro.
  1. PROPUESTA DIDÁCTICA
2.1. CONTROL SOBRE EL CASTIGO SIN VENGANZA, DE LOPE DE VEGA
(Puede desarrollarse de modo oral o escrito, individual o en grupo; exige una lectura cuidadosa del texto completo; lo ideal sería leer la obra dramatizadamente en clase).
1) Narra el primer encuentro entre Casandra y Federico.
2) ¿Qué le aconseja Febo al Duque en la primera escena para que sea más feliz?
3) ¿Qué es y para qué sirve la comedia, según el Duque?
4) En el primer encuentro entre el Duque y su sobrina, ¿qué le pide ésta? ¿Por qué?
5) ¿Quién es el primero que se percata de lo que ocurre entre Federico y Casandra?
6) ¿Cómo se porta el Duque con Casandra tras el matrimonio? Ejemplifica
7) “Tú me engañas, yo me abraso” (v.1521), dice Federico. ¿A quién? Explica su sentido.
8) ¿Qué le regala a Aurora el Marqués? ¿Con qué intención? ¿Qué consecuencias tendrá?
9) “Letras, ¿decís esto o no?” (v. 2493). ¿Quién dice esto? ¿Por qué? ¿Consecuencias?
10) ¿Cómo acaba la pieza? Cuenta el final (100 palabras)

 

2.2. Interpretación, pensamiento analítico y valoración
a) Sopesa la importancia de la honra en la época. En concreto, responde a la cuestión, ¿era motivo suficiente para matar incluso a las personas más queridas?
b) El azar o destino juegan su parte en la obra: explícalo y valora su verosimilitud.
c) El amor promete felicidad y trae tragedia: ¿se puede decir que es una de las lecciones de la obra dirigidas al espectador? ¿Por qué?

 

2.3. Fomento de la creatividad
a) Es discutible que el final de la pieza sea justo. Reescríbelo conforme a tu propio criterio. Puede ser en prosa, o tomando toda la historia, trasformarla en un relato.
b) Localiza un cuadro pintado por un pintor de la época de Lope de Vega –siglo XVII, Barroco, grosso modo— en el que un padre castiga a sus hijos por diversas razones; los temas bíblicos y mitológicos daban mucho de sí en este sentido (Júpiter, Perseo y Medusa, etc.). Explícalo o transfórmalo en una pieza literaria.

 

Deja un comentario