La decisiva importancia de la escritura creativa en las aulas: propuestas

Es muy importante que el profesor de lengua y literatura incentive la escritura creativa en las aulas. Los beneficios pedagógicos son muchos y decisivos porque los alumnos desarrollan la imaginación, el pensamiento coherente y, asimismo, aprenden a expresarse con coherencia y a comunicarse fluida y adecuadamente. A esto hay que añadir que desarrolla sólidamente su percepción y comprensión del mundo y de sí mismo. Sería conveniente incorporarlo como parte del currículo, lo que implica que esta actividad debe estar planificada en cuanto a objetivos, contenidos, despliegue cronológico y evaluación.

Uno de los libros más prácticos y documentados sobre este asunto es el de Benigno Delmiro Coto: La escritura creativa en las aulas. En torno a los talleres literarios (Barcelona: Graó, 2015; 1ª ed. de 2002). Ahí el lector puede adquirir un conocimiento total de todo lo que se ha hecho en las últimas décadas en España y fuera de ella. También puede apreciar los distintos enfoques que se han desarrollado sobre la escritura creativa y los resultados. Presenta el autor, en una tercera parte, «propuestas de intervención en el aula», junto con ejemplos, de cómo desarrollar la escritura, según se aborde el punto de vista narrativo, la figura del narrador, el principio o fin del texto, los personajes, el ambiente, etc. Es una sección muy esclarecedora sobre cómo desarrollar la iniciativa escritora en el aula, aunque paradójicamente casi todos los ejemplos proceden de talleres de escritura de fuera del ámbito escolar.

Desde mi experiencia docente, me gustaría lanzar las siguientes propuestas:

1.- Es muy enriquecedor para los alumnos desarrollar a lo largo del curso un programa de escritura creativa en la clase de lengua. Los beneficios pedagógicos y personales son muy grandes. No hay dudas de que practicar las habilidades de lectoescritura contribuye poderosamente a la madurez intelectual y personal. Otros muchos beneficios se pueden encontrar convenientemente explicados en el libro reseñado antes y en otros.

2.- La escritura creativa debe estar dentro del currículo. Eso significa que su presencia en las programaciones garantiza que se va a desarrollar con planificación y pautas previamente pensadas. Ya comentamos en otra entrada que el desarrollo de la creatividad es parte integrante del currículo oficial.

3.- El docente ha de ser muy realista y humilde en sus objetivos: nadie va a escribir «El Quijote», ni él se va a convertir en un editor famoso. Los objetivos y contenidos deben ser alcanzables y realizables con un esfuerzo razonable. El foco se ha de poner en el avance de las destrezas comunicativas  –lecto-escritoras, principalmente– del alumno y en despertar su capacidad estética y literaria, por un lado, y reflexiva y analítica, por otro..

4.- Conviene ser flexible y abierto: anular aspectos, cambiarlos, incluir otros que no se habían contemplado al principio es una parte normal del desarrollo del aprendizaje de prácticamente todas las materias del currículo. La adaptabilidad del programa de escritura creativa al contexto humano y social de los alumnos garantiza su entusiasmo y, por tanto, el éxito de la iniciativa. La edad, el entorno socio-económico, el tipo de centro, etc. son factores que deben ser tenidos en cuenta en la planificación de la actividad.

5.- La variedad de contenidos implica que todos los alumnos, en algún momento, encontrarán un molde apto para sus gustos e intenciones expresivas. Es bueno atender a distintos géneros y subgéneros, al desarrollo cronológico y a los elementos que conforman la escritura creativa –personajes, trama, lugar, tiempo, etc.–. Desde la literatura de vampiros hasta los libros de caballerías, toda manifestación literaria es útil.

6.- La participación del grupo en su totalidad retroalimenta el desarrollo de la actividad y la enriquece notablemente. Escribir en grupo, leer para todos, comentar los resultados, etc. es un camino magnífico para que disfruten, avancen y le encuentren un sentido. El equilibrio individuo-grupo impulsa la actividad. Escribir para leer ante los demás, escuchar para aprender, etc.

7.- En el ámbito escolar, el esfuerzo y la adquisición de destrezas debe ser premiado convenientemente en la calificación del alumno. Es de justicia y de sentido común que así sea, pero es que además propicia que hasta los más remolones se apunten. Otra cosa son los talleres extraescolares, u organizados por asociaciones culturales, etc.

8.- La publicación en papel o digital de parte de los resultados alcanzados es motivo de gran satisfacción para todas las personas implicadas, sin descartar padres y compañeros de otros grupos. Es muy deseable que una parte o todo el material generado sea accesible fácilmente para el resto de los miembros de la comunidad educativa.

9.- Una metodología muy apropiada para desplegar la escritura creativa es la del Aprendizaje Basado en Proyectos. Se pueden usar las TIC para su depliegue –grabar en vídeo, crear presentaciones…–; ahí muchos alumnos muestran mucho entusiasmo.

10.- Lo importante es que se alcancen resultados tangibles y razonables en los que se aprecie el avance comunicativo de los implicados, por un lado. Por otro, quizás no se vea a simple vista, pero la práctica de la escritura creativa consolida la construcción de un aprendizaje significativo, ayuda a la conformación de la personalidad del discente en aspectos comunicativos, estéticos, psicológicos, etc. En definitiva, es una herramienta magnífica para entender el mundo y entenderse a uno mismo.

by-nc-sa.eu_petit

 

 

 

Deja un comentario